Nuevamente el eje de discusión es la primacía de un régimen totalitario o uno democrático. Es ahora Raúl Castro quién envía señales a Obama, aunque al igual que el convaleciente Fidel, el actual presidente cubano exige eliminación del embargo norteamericano y el respeto “a la autodeterminación del pueblo cubano”.
En respuesta el planteo de Obama
En el marco de la VII Cumbre de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), encuentro planteado por los líderes “progresistas” como Hugo Chávez y Evo Morales, Raúl Castro reafirmó su disposición a establecer un diálogo abierto con Norteamérica, pero siempre y cuando se haga “en igualdad de condiciones”.
Castro respondió así la invitación al diálogo de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien previamente dijo que levantará el bloqueo a Cuba sólo cuando haya democracia y cuando ésta se comprometa a liberar a los presos políticos y a abrirse a la opinión externa.
Al igual que Fidel Castro, Raúl señaló que el diálogo con Washington debe concretarse “sin la más mínima sombra sobre nuestra soberanía y sin la más mínima violación al derecho a la autodeterminación del pueblo cubano”.
Al actual presidente cubano también le molesta que EEUU plantee la necesidad de que Cuba sea un Estado de Derecho donde impere la ley y el respeto a las instituciones como paso previo para eliminar totalmente el embargo norteamericano.
Lógicamente en el marco del ALBA –la “contra cumbre”- los mandatarios allí presentes manifestaron su apoyo a los Castros, y usaron y abusaron como era de esperar de su retorica anti imperialista.
Por su parte y camino a la Cumbre de las Américas, donde 33 jefes de Estado de la región deliberarán sobre una serie de temas económicos, sociales y políticos, todos enmarcados en los principios y fundamentos mínimos de un sistema democrático, el presidente Norteamericano volvió a señalar que su gobierno pretender abrir y mejorar las relaciones con Cuba. Incluso, eliminar el embargo. Lo único que se “exige” es el respeto de los DDHH y la apertura democrática en la isla.
“He sido muy claro. Dije que deberíamos levantar las restricciones a los viajes y al envío de remesas. Y lo estamos haciendo.
Pero Cuba debe dar algunos pasos, enviar algunas señales sobre derechos humanos, sobre derechos políticos, sobre la posibilidad de que los cubanos viajen”, indicó Obama.
Hacía cinco décadas que no se veía algo así en la cuestionada política de aislamiento y embargo que Washington viene aplicando a Cuba.
En caso de que las cosas no prosperen como puede suceder viendo los dichos y contradichos entre los Castros que quieren apertura pero no democrática y Obama que concede apertura y dialogo pero que a la vez exige democracia, el presidente norteamericano está dejando en claro dónde está la responsabilidad en caso de que no se llegue a un acuerdo. De momento, Obama continúa esperando señales La Habana para seguir avanzando.
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