13.000 personas han muerto desde que la insurgencia volvió a las armas contra la monarquía
Los rebeldes -que llevan más de 10 años combatiendo a las fuerzas gubernamentales- también levantaron el bloqueo a la capital, Katmandú, y a las principales ciudades del país asiático.
Sin embargo reclaman que se debe comenzar rápidamente a trabajar en una reforma a la constitución nepalesa.
El líder del movimiento maoísta en Nepal, Pachandra, afirmó que no habrá ofensivas militares durante este período, pero que no cesarán en su ambición de que se convoque una asamblea constituyente.
Los rebeldes desean un nuevo sistema político que ponga fin al control monárquico del gobierno.
Vuelta a la normalidad
Charles Havilland, corresponsal de la BBC en Katmandú, señala que la situación en la mayor parte del país está volviendo poco a poco a la calma.
La decisión del rey de restaurar la normalidad política en Nepal puso fin a semanas de protestas callejeras que reclamaban el retorno a la democracia.
La tregua anunciada por los maoístas llega luego de que Girija Prasad Koirala, nominado como el próximo primer ministro por los partidos de la oposición, les pidiera que aliviaran los padecimientos de la población a causa del bloqueo.
El Parlamento nepalés se reunirá nuevamente el próximo viernes, luego de cuatro años de no sesionar.
El rey Gyanendra se convirtió en monarca absoluto en 2005, acusando a los políticos de haber fracasado en acabar con la rebelión maoísta.
Se estima que unas 13.000 personas han muerto desde que en 1996 la insurgencia volvió a las armas contra la monarquía.


















