Este dato constata el éxito de la ayuda internacional en el primer momento de la emergencia, según UNICEF. La llegada de los fondos, casi tres veces más de lo esperado, ha sido fundamental para que la zona haya podido superar esta catástrofe.
INFORME DE UNICEF
Después de que se cumpliesen tres meses de la tragedia del maremoto en el Océano
Índico, la Fundación de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha
presentado un informe en el que se constata la escasa mortalidad infantil a
causa de enfermedades prevenibles en la zona de la catástrofe, lo que indica que
el dispositivo de ayuda internacional en situación de emergencia para este grupo
de edad ha funcionado perfectamente.
El organismo internacional ha
reconocido que ha recaudado tres veces más dinero del solicitado para hacer
frente a la primera fase, considerada de emergencia, por lo que el “sobrante” se
usará para proyectos de rehabilitación y recaudación a medio y largo plazo.
Las donaciones privadas, las que
más
En la campaña de recaudación de fondos, las donaciones
privadas han superado a las de los gobiernos y alcanzan los 296 millones de
dólares. La aportación de los gobiernos fue de 146 millones y las ayudas se
distribuyeron de forma que Indonesia recibió 168 millones, Sri Lanka 115,
Maldivas 31, Tailandia 18,8, India 14,4, Birmania 8,9, Somalia 2,6 y Malasia
2,2.
Un comunicado del organismo subraya que trabaja en la zona con
organizaciones locales e internacionales que ponen en marcha los programas sobre
el terreno, por lo que los logros son el resultado del trabajo en equipo y no
pueden atribuirse en exclusiva a UNICEF.
Cerca de dos tercios de los
fondos de UNICEF proceden de socios y donantes a través de su red de comités
nacionales en países desarrollados y a través de su página web, mientras que el
resto procede de los gobiernos donantes incluidos en el llamamiento consolidado
de Naciones Unidas.
La mortalidad en otras
partes del mundo
Por otro lado, y relacionado también con la
incidencia de las enfermedades infantiles que podrían evitarse, UNICEF quiere
recordar que unos 4.000 niños mueren cada día por enfermedades relacionadas con
el agua y hasta 400 millones no tienen acceso a la cantidad mínima de agua
potable que necesitan para sobrevivir.
Según Unicef, las carencias de
agua potable están relacionadas con al menos 1,6 millones de los 11 millones de
muertes infantiles al año. Casi tres niños mueren cada minuto por enfermedades
como la diarrea o el tifus y en el África subsahariana, donde uno de cada cinco
niños no llega a cumplir cinco años, el 43% bebe agua sin ninguna garantía de
que sea potable.
Además, según el último informe de UNICEF sobre el
estado de la infancia en el mundo, el 21% de los niños y jóvenes en el mundo en
desarrollo tienen graves carencias de agua.
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