El ex mandatario de Uruguay criticó duramente al bloque económico regional. Se refirió a la falta de liberación económica, a la poca integración de los miembros del bloque, a los “caudillismos autoritarios” y a la posibilidad de incluir a otros países al MERCOSUR. “Somos un matrimonio con dificultades que, en lugar de sincerar sus diferencias, resuelve tener otro hijo”
Julio María Sanguinetti
Julio María Sanguinetti fue presidente de Uruguay, primero en 1985 y luego en 1995. Lúcido en su razonamiento y análisis, cuestionó fuertemente el funcionamiento actual del bloque regional integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.
Para Sanguinetti el MERCOSUR está lejos de lograr “un comercio sin trabas en la región, una real complementación económica”. En un artículo de su autoría publicado hoy por el diario Argentino La Nación, el ex presidente de Uruguay dijo que en el bloque regional “retumba la retórica setentista, menudean las dádivas y, tentados por ellas, hicimos que resurgiera el viejo escenario de la América Latina adolescente, voluntarista, atada a caudillismos autoritarios, que dilapidan la bonanza de los excedentes comerciales en aventuras, mientras poco o nada avanzamos en la inversión y la innovación”.
En este marco, el ex mandatario uruguayo señaló que “la complementación en el desarrollo está cada vez más lejos. Cada cual defiende lo propio y trata de atraer las inversiones que mejor le convengan. Ni siquiera en la energía hemos logrado un entendimiento razonable (…) A la inversa, Chile se organiza para importar gas del Oriente y no de Argentina, mientras que Petrobras acelera sus inversiones locales y norteamericanas, desconfiando de Bolivia”.
“Nos encontramos hablando de fantasiosos gasoductos por encima de la Amazonia y de proyectos igualmente teóricos, al mismo tiempo que se mantienen bajo sospecha a las mismas empresas que harían viables las obras efectivamente realizables. Ni hablemos de la coordinación macroeconómica. Hoy la Argentina apuesta al tipo de cambio devaluado, mientras que Brasil hace lo contrario y Uruguay y Paraguay navegan en el medio, confundidos y desconcertados”
“La proyección exterior no puede ser peor. Poco hemos avanzado en el acuerdo con la Comunidad Europea y mucho menos en un eventual Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, un tratado que es mala palabra para mucha gente de gobierno de nuestros países”
Sanguinetti criticó además la inclusión de otros países en el MERCOSUR cuando ni siquiera en el bloque se puede resolver los problemas internos como el que enfrentan hoy la Argentina y Uruguay. “Las instituciones desnudan sus limitaciones” señaló el ex mandatario a la vez que agregó que “los dos países más afines (…) procesan sus diferencias en España (…) Como no hemos podido resolver un problema estrictamente técnico de medio ambiente, litigamos en La Haya y prendemos velas para que la Corona española haga el milagro de ayudarnos a buscar una solución”.
En este tema, fue muy insistente el ex mandatario “nos hemos lanzado a la ampliación geográfica del MERCOSUR, cuando se imponía profundizar su estructura. La discutida incorporación de Venezuela, aceitada por la diplomacia de petrochequera, nos ha instalado en un área de confrontación retórica (…) Somos un matrimonio con dificultades que, en lugar de sincerar sus diferencias, resuelve tener otro hijo”
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