A nivel electoral, el mes en curso le deparó una doble derrota al presidente argentino: victoria de la derecha en Capital Federal y de la izquierda en el sur del país. A nivel de gestión, en junio se desencadenó finalmente la negada crisis energética, que se suma a la creciente inflación y que no hace más que demostrar el inicio del derrotero de un modelo de gobierno, que deberá comenzar a gestionar.
Elecciones en Argentina
El mes de junio, ha sido el peor mes para el presidente Néstor Kirchner desde que éste llegó al poder en 2003. A nivel de elecciones locales, al presidente lo han sacudido por derecha y por izquierda, dejándolo sin dos distritos que -con argumentos diferentes-, hubieran sido igualmente importantes para fortalecer el cierre de su gestión.
El resultado de los ballottage del domingo, le depararon una doble caída al presidente: Mauricio Macri arrasó en la Capital con el 60.99% de los votos, en tanto que Fabiana Ríos, la candidata del ARI, le arrebató la gobernación de Tierra del Fuego al kirchnerista Hugo Cóccaro, y se convirtió así en la primera gobernación ganada por un partido de centro izquierda y por una mujer.
Con el triunfo del PRO, por primera vez una fuerza de centro derecha tendrá el poder en la ciudad autónoma de Buenos Aires y comenzará a partir de ahora a fortalecer un partido de oposición que, liderado por Macri, intentará posicionar un proyecto nacional alternativo al de los Kirchner (teniendo en cuenta que será él, o su esposa Cristina Fernández, quienes irán por un segundo mandato a partir del próximo 28 de octubre, cuando sean las presidenciales en Argentina).
La doble derrota opositora que debió asumir -callado- el presidente Kirchner, empieza a delimitar una nueva distribución del poder en Argentina, y a dar un claro gesto de descontento social hacia la actual gestión presidencial.
Por su parte, la crisis energética -resultado de la falta de inversión y previsión nacional- se agudiza día a día, y los grandes usuarios deben reducir su consumo, y por ende su producción.
A partir de hoy, se anuncian nuevas medidas restrictivas para paliar la crisis. A la ya establecida limitación de uso de energía, se aguardan nuevas órdenes de ampliar la franja horaria que podría llegar a las 8hs de reducción de consumo diario, una medida sin antecedentes, que no hace más que perjudicar la producción nacional y reconocer que la crisis actual, no tiene antecedentes históricos respecto a estas medidas.
Faltan cuatro meses para que los argentinos elijan nuevamente un presidente. A pesar del incipiente derrotero de la gestión actual, todo parece indicar que será un Kirchner quién ganará las elecciones, principalmente porque será difícil que en el corto plazo la oposición logre consolidarse a nivel país. No obstante, todo parece indicar que más tarde o más temprano las bravatas contra los países centrales, los empresarios, la Iglesia y la constante critica hacia los años noventa no son suficientes a la hora de consolidar un modelo, y que es hora de empezar a gestionar.
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