Hace ya más de un mes que no se divulgan imágenes de Fidel Castro convaleciente. Sólo los cometarios de altos cargos de la dictadura cubana dan alguna pista sobre su estado, supliendo la falta de fotografías o informes médicos.
Tampoco aparece su hermano Raúl. Esta carencia de información aviva las especulaciones
Los comentarios de altos cargos del gobierno y del Partido Comunista de Cuba sobre la evolución del dictador Fidel Castro suplen la falta de informes médicos sobre el estado del líder cubano, de quien no se han divulgado nuevas imágenes desde hace un mes.
Los cubanos pudieron ver por última vez imágenes de Castro el pasado 18 de septiembre, cuando el diario oficial “Granma” publicó unas fotografías con el diputado argentino Miguel Bonasso, amigo personal de líder cubano y enviado del presidente de Argentina, Néstor Kirchner, a la Cumbre de los No Alineados, que se celebró en La Habana entre el 11 y el 16 del mes pasado.
En las imágenes se ve un Fidel Castro muy delgado, demacrado, vestido con pijama y batín y sentado en una mecedora conversando con Bonasso.
Coincidiendo con la cita de los No Alineados, Castro recibió en el lugar donde se recupera, que se mantiene en secreto, a los presidentes venezolano, Hugo Chávez, y boliviano, Evo Morales; el primer ministro malasio, Abdullah Badawi; el jefe de Estado argelino, Abdelaziz Bouteflika, y el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan.
Los últimos en visitarle fueron el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad; el primer ministro de la India, Manmohan Singh, y el presidente de Ecuador, Alfredo Palacio.
Desde que Fidel Castro anunció el pasado 31 de julio en una proclama al pueblo cubano que traspasaba provisionalmente sus funciones a su hermano Raúl Castro, segundo hombre de la jerarquía política del país y un equipo de seis altos funcionarios, no se han producido cambios en esta isla de 11,2 millones de habitantes.
Mensajes e imágenes publicadas en los medios oficiales han dado cuenta de su gradual recuperación y han cumplido al pie de la letra la advertencia que el propio Castro hizo de que su enfermedad es “secreto de estado”.
La noticia de su enfermedad sacudió a los cubanos y desató todo tipo de especulaciones sobre el futuro del país, pero casi tres meses después son pocos los comentarios en la calle sobre su salud.
El pasado día 8, Raúl Castro aseguró que su hermano “mejora constantemente, pero como advirtió en su proclama, su recuperación lleva tiempo. Está ahí, tiene un teléfono y lo usa cada día más, lo que quiere decir que está trabajando”.
Además, dijo entonces el presidente en funciones, Fidel Castro se había reunido la noche anterior con él y varios dirigentes del país en una sesión de trabajo y había impartido orientaciones a cumplir.
Pocos días después, el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, uno de los seis hombres designados para acompañar a Raúl Castro en sus funciones, aseguró que el líder cubano sigue recuperándose y “lo tendremos de nuevo encabezando la revolución”.
La repentina enfermedad que llevó a Fidel Castro al quirófano también obligó a aplazar las celebraciones que se habían preparado por su 80 cumpleaños, el pasado 13 de agosto, para el próximo 2 de diciembre, cuando se espera que reaparezca nuevamente en público, coincidiendo con el 50 aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Las autoridades cubanas han anunciado un gran desfile militar para esa fecha, el primero que se celebrará en la isla en quince años. El líder cubano no ha aparecido en ningún acto público desde que el pasado 26 de julio presidió los actos conmemorativos del asalto al cuartel Moncada, en la provincia oriental de Granma.
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