En la Asamblea Nacional, Villepin dijo que “los sindicatos han rechazado la mano tendida”. “Se la vuelvo a tender. Estoy dispuesto a dialogar”, expresó el primer ministro, quien dijo estar dispuesto a reducir el periodo de prueba de 24 meses y a establecer una entrevista personal en caso de rescisión de contrato, aunque no una comunicación por escrito sobre los motivos del despido.
Los sindicatos y estudiantes amenazan con nuevas movilizaciones
Bernard Thibault, secretario general del primer sindicato del país, la CGT, anunció que tres millones de manifestantes han recorrido este martes las calles de Francia, en los 135 cortejos previstos, para protestar contra los nuevos contratos para jóvenes, llamados Contratos Primer Empleo (CPE). El primer ministro, Dominique de Villepin, sin embargo, confirmó que no dará su brazo a torcer y que no retirará la reforma laboral.
Esta movilización, confirmada por las primeras cifras aportadas por los medios y las autoridades galas, representa el doble que la protesta del pasado 18 de marzo, que reunió a 1,5 millones de manifestantes, y es síntoma del consenso existente en Francia contra el plan de empleo juvenil del Ejecutivo. Los convocantes contrarios al CPE parecen haber conseguido vencer el pulso lanzado al primer ministro Dominique de Villepin, quien hoy, sin embargo, reiteró su inflexible oposición a retirar los nuevos contratos para jóvenes. Según diputados presentes en la reunión de Villepin con el grupo parlamentario de la UMP, el primer ministro insistió en que está “abierto” a modificar el CPE, pero no lo retirará ni cambiará la posibilidad de despido sin justificación que rige durante el periodo de prueba de dichos contratos, en principio de dos años.
En la Asamblea Nacional, Villepin dijo que “los sindicatos han rechazado la mano tendida”. “Se la vuelvo a tender. Estoy dispuesto a dialogar”, expresó el primer ministro, quien dijo estar dispuesto a reducir el periodo de prueba de 24 meses y a establecer una entrevista personal en caso de rescisión de contrato, aunque no una comunicación por escrito sobre los motivos del despido. “No permanezcamos inmóviles”, dijo Villepin, “nadie ha conseguido avanzar hasta ahora contra el problema del paro juvenil”.
No obstante, el grupo parlamentario de la gubernamental UMP, representado por el presidente de la formación y ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, se desmarcó del primer ministro y le pidió que entable de inmediato negociaciones con los sindicatos. Sarkozy, ´número dos´ del Gobierno, pero que no oculta sus diferencias con el primer ministro sobre la gestión de la crisis, ha pedido que el CPE quede suspendido, antes de la promulgación de la ley, para que pueda negociarse con las organizaciones sociales.
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