Política

Estados Unidos debate el destino de los subsidios agrícolas en plena crisis de los alimentos

Según el New York Times, los defensores del beneficio al campo sostienen que “provocarán una serie de mejoras, entre ellas los programas de nutrición, la conservación de la tierra y los programas de desarrollo rural”.

Argumentos a favor y en contra de la protección
A pesar de la carestía internacional de alimentos y un incremento relativo de los ingresos del campo en los Estados Unidos, los subsidios tienden a afianzarse. Así lo afirma un artículo publicado por el New York Times en el que se critica la falta de medidas innovadoras sobre el campo y la permanencia de medidas proteccionistas.

Los subsidios sobre el campo, que aumentan cada cinco años en promedio, costarán a la economía más de 300 billones de dólares, y no aseguran resultados sobre las cuestiones a resolver. No alterará el cambio hacia el biocombustible que está orientando el maíz hacia el etanol, y contribuyendo al aumento de los precios en todo el mundo.

Una negociación en el vacío

“Es increíble” señala Ron Kind, representante en el Congreso por el estado de Winsconsin. “Parece como si los subsidios al campo estuvieran siendo negociados en el vacío”. Por su parte, Ken Cook, del Grupo de Trabajo Medioambiente, afirmó que “nuestra base de datos indica que estas medidas parecen favorecer a un pequeño número de productores ricos, sin que la intervención llegue a prevenir la crisis”.

La Casa Blanca también se ha sumado a las críticas sobre el Congreso por proponer un gasto mayor a los 16 billones de dólares pensados para el “farm bill”. “Con el nivel de ingresos en el agro, no es momento para que la economía pague más impuestos y sostenga un gobierno más grande” –señalaron en la Casa Blanca.

Dudas sobre el futuro

Según el New York Times, los defensores del beneficio al campo sostienen que “provocarán una serie de mejoras, entre ellas los programas de nutrición, la conservación de la tierra y los programas de desarrollo rural”. Señalan además el impacto que esos recursos tendrían en la plantación de frutas, vegetales y otros productos alimenticios.

Sin embargo, defensores acérrimos de los subsidios agrícolas como el senador Tom Harkin, demócrata de Iowa, reconoce que “existe poca predisposición para el cambio y que “a todo el mundo le gusta el dinero gratis”. Esto se da con especial énfasis, denuncia el artículo, en los “programas de asignaciones económicas directas”.
 
El debate sobre los subsidios agrícolas en Estados Unidos está lanzando. El año electoral a nivel interno y la abrupta subida de precios en los alimentos, que castiga en especial a las zonas menos desarrolladas, hacen que la agenda de los congresistas sea, esta vez, más compleja y difícil de los previsto.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú