Según Morgan Stanley
Los mercados bursátiles latinoamericanos treparon casi un 60 por ciento el año pasado y fueron estrellas del mundo emergente, según el índice de acciones latinoamericanas de Morgan Stanley .
No obstante, una crisis en el sector hipotecario estadounidense puso en problemas a la banca y amenaza con llevar a la mayor economía del mundo a una recesión, lo que ha sembrado el pánico en los mercados. Y los latinoamericanos no ha sido la excepción.
De acuerdo al índice de Morgan Stanley, en lo que va del 2008 las acciones de la región han caído cerca de un 11 por ciento, y varias han marcado derrumbes históricos, en medio de un desplome de las bolsas de Asia, Europa y Wall Street.
Por ahora, los sobresaltos y la volatilidad seguirían siendo asunto cotidiano en Latinoamérica, al menos hasta que haya más certezas sobre la salud de la economía estadounidense, dicen analistas.
“Es difícil saber qué va a suceder con las bolsas de Latinoamérica, porque no depende de ellas, sino de lo que está pasando en Estados Unidos,” dijo Manuel Mejía-Aoun, jefe de inversión de Bladex Asset Management en Nueva York.
La semana pasada, la Reserva Federal de Estados Unidos recortó sorpresiva y drásticamente sus tasas de interés en 75 puntos base, su mayor baja en 23 años, para tratar de reactivar a la economía.
Además, la Casa Blanca y el Congreso llegaron a un principio de acuerdo para crear un paquete de estímulo económico para evitar la recesión.
Después de la noticia, las bolsas latinoamericanas repuntaron con fuerza. Pero la dicha fue breve, porque la medida de la Fed poco después fue interpretada como una señal de que la economía del país puede estar peor de lo que se pensaba.
“Podríamos empezar a visualizar un fondo de la economía estadounidense y el impacto en las economías de América Latina quizás en el tercer o cuarto trimestre de este año, ahora no sabemos dónde está el fondo. Todavía hay muchas preguntas,” dijo Félix Boni, analista de Scotiabank en México.
LA LUZ AL FINAL DEL TUNEL
Pero no todo está perdido. Presidentes, ministros de Economía, gobernadores de los bancos centrales y analistas coincidieron en que las economías de América Latina hoy están más preparadas que en años anteriores para resistir turbulencias.
Fundamentos de las economías más sólidos, finanzas en general en orden y las buenas perspectivas de crecimiento de muchas empresas regionales son las razones que se argumentan.
A esto se suman los altos de las materias primas, como los metales, el petróleo o los granos, que sostienen a varias economías de la región y cuya demanda seguiría siendo sólida por los pedidos de gigantes asiáticos como China e India.
Por eso, los especialistas apuestan a que el interés por los papeles de la región renacerá hacia mediados del año, una vez que el recorte de las tasas de la Fed haga volver a los inversores sedientos de mayores rendimientos a los mercados emergentes.
Y las bolsas latinoamericanas hasta lograrían cerrar el 2008 con ganancias, aunque menores que las del 2007.
“Aunque esa recesión (en Estados Unidos) venga, va a estar ´pesificada´ (ya tomada en cuenta) en el precio del mercado. A partir de marzo o abril, el Bovespa va a volver al alza,” dijo Júnior Hydalgo, director de Trust Investimentos en Sao Paulo.
A pesar del sube y baja al que se treparon todos los mercados de la región en las últimas semanas, Hydalgo cree que la bolsa de Brasil, la mayor de Latinoamérica, subirá este año hasta un 20 por ciento.
México, la segunda mayor economía de la región, es el país latinoamericano que corre más riesgos por una recesión en Estados Unidos, porque su vecino del norte es el principal socio comercial y recibe más del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas.
En lo poco que va del 2008, el índice mexicano IPC ha retrocedido cerca de un 6.5 por ciento frente a la ganancia del 11.68 por ciento del 2007.
Pero el mayor diferencial de tasas con Estados Unidos, los elevados precios internacionales del petróleo -principal fuente de ingresos del país- y las perspectivas de reformas consideradas clave, como la energética, alentarían el apetito por títulos mexicanos en la segunda mitad del año.
Algunos países menos dependientes de Estados Unidos también han sufrido por la mayor economía del mundo. El IPSA de Chile lleva una baja nominal anual cercana a un 12 por ciento y el Merval de Buenos Aires del 8.6 por ciento.
“A fines del 2007 teníamos una proyección de crecimiento del IPSA cercano al 20 por ciento en el 2008, pero tras el desplome de enero nuestro pronóstico quedó obsoleto,” dijo Lorena Pizarro, de la correduría Alfa en Santiago.
Algunos especialistas piensan que en las bolsas de Argentina y Perú, los inversores apostarán a las acciones de sectores menos volátiles para cubrirse de los próximos meses de sobresaltos.
“El segundo semestre del 2008 va a ser mejor que el primero para las bolsas, pero qué tan mejor, está por verse,” dijo Boni, de Scotiabank.