Esta es la primera vez que un país latinoamericano acoge un encuentro así que servirá para poner encima de la mesa los logros y carencias en materia educativa.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Jueves, 15 de enero 2026
Esta es la primera vez que un país latinoamericano acoge un encuentro así que servirá para poner encima de la mesa los logros y carencias en materia educativa.
SERÁ EN NOVIEMBRE
Hacer de la educación una prioridad y poner los medios necesarios para ello.
Este es el objetivo fundamental del encuentro mundial convocado por la UNESCO,
que se celebrará el próximo mes de noviembre en Brasilia, y en el que América
Latina será por primera vez, escenario de un encuentro mundial de
educación.
“La UNESCO quería que América Latina fuese sede de este cuarto
encuentro anual y se eligió Brasil por su representatividad en términos de
población y por los logros obtenidos en el ámbito educativo”, según las
declaraciones del representante de la UNESCO en Brasil, Jorge Werthein.
El lema de la reunión será “Educación para todos” (Education for All) y
reunirá a jefes de Estado, ministros de Educación y de Economía, organizaciones
internacionales y miembros de la sociedad civil. Además, está previsto que los
responsables latinoamericanos tendrán una presencia especial.
“Queremos que sea la prioridad”
La formación de
profesores, la elaboración de datos fiables sobre acceso a la escuela en todo el
mundo o la educación como generación de recursos y disminución de la violencia
centrarán esta reunión internacional.
En ella se tratarán con especial
atención los casos de los países en vías de desarrollo más poblados del mundo:
Brasil, Bangladesh, China, Egipto, India, Indonesia, México, Nigeria y Pakistán.
“El objetivo de la reunión de Brasilia no es aceptar que la educación es
importante, algo en lo que todos los jefes de Estado del mundo coinciden, sino
que es una prioridad”, añadió Werthein.
El
ejemplo de Brasil
Entre los logros que Brasil presentará en este
encuentro mundial destaca el programa “Escola da Familia” (Escuela de la
familia) del gobierno del Estado de Sao Paulo.
“El caso de Sao Paulo es
para la UNESCO un laboratorio de extrema importancia”, reconoció Werthein,
recordando que un 97% de los niños brasileños van a la escuela.
El
secretario de Educación del Estado, Gabriel Chalita, participa en la reunión
preparatoria que se celebra en Francia estos días para explicar cómo esta
iniciativa, que consiste en abrir 5.800 escuelas paulistas durante el fin de
semana a los alumnos y sus familias, ha conseguido reducir la violencia en la
región y mejoró el aprecio por la enseñanza.
“Sólo en junio participaron
ocho millones en todo el Estado de Sao Paulo”, afirmó Chalita. El programa, al
que el gobierno de Sao Paulo dedicó 160 millones de reales (53,3 millones de
dólares), ya fue imitado por otros Estados brasileños como Rio de Janeiro, Bahía
(noreste) o Pará (norte) y despertó el interés de Corea del Sur, Estados Unidos
y Gran Bretaña.
“Si los gobiernos del mundo fueran conscientes de que
invertir en educación significa indirectamente dedicar menos dinero a seguridad
pública, salud o generación de renta, no dudarían en aumentar el presupuesto
dedicado a enseñanza”, según Chalita.
A pesar de estos logros, Brasil no
puede dejar de lado sus carencias en esta materia. Así Chalita reconoce que “el
gobierno brasileño no tiene una política de educación. No la tuvo con Fernando
Henrique Cardoso y no la tiene con Luiz Inacio Lula da Silva. Cada ministro que
viene impone la suya y todo comienza de nuevo”, y critica los escasos recursos
que el gobierno federal dedica a la educación básica.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A