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Chile y el estancamiento poblacional desde la perspectiva de la política exterior

Los efectos del decrecimiento poblacional en Chile serán transversales…

Los datos conocidos sobre crecimiento poblacional de Chile no son alentadores. Desde mediados de la década pasada y con un incremento de su población cercano a 1,8 niños nacidos por mujer, éste no cubre la tasa de reemplazo necesaria para alcanzar una estabilización demográfica. Al contrario, con apenas un aumento de 2 millones de habitantes en diez años, Chile aparece entre los que menos crecen en la región, acusando una tendencia de descenso de la natalidad y estancamiento demográfico con efectos de envejecimiento de su población, abriendo interrogantes como el retraso de las políticas públicas para contrarrestarlo.

Los efectos del decrecimiento poblacional en Chile serán transversales y comprometerán una serie de variables internas, pero también algunos de los énfasis de la futura política exterior, ya que a diferencia de Europa, el proceso chileno ocurre en un contexto regional con países que muestran un diferente desempeño demográfico. Se agrega la especificidad del caso chileno, marcado por una agudización de las diferencias poblacionales con sus vecinos, mala distribución poblacional interna, vulnerabilidad de regiones extremas, latencia de tensiones e históricas dificultades para articular una verdadera integración regional. Sin olvidar el escenario internacional en el cual ocurre este fenómeno. Al ser Chile un mercado pequeño, alejado de los grandes centros de poder, con un PIB regional menor al 10%, una población más estancada que la mayoría de sus vecinos y con una serie de características geográficas e históricas que le convierten en una isla, el efecto podría terminar alterando algunas de sus posiciones en la relación con otros países.

¿Cuál y cómo será la viabilidad externa de Chile en 30 años? ¿Será más seguro? ¿Estará mejor preparado para los desafíos económicos del futuro? ¿Tendrá más influencia política? ¿Qué efectos tendrá el debilitamiento poblacional en materias de seguridad externa? ¿Habrá espacio para que este fenómeno sea atendido globalmente o, en el mejor de los casos, debemos priorizar acciones regionales?

Datos regionales 

En Latinoamérica, se advierte una propensión general de caída en la tasa de crecimiento demográfico, aunque sin un carácter homogéneo. Perú, Bolivia, Colombia y Brasil continuarán en las próximas décadas con tasas de crecimiento poblacional notoriamente superiores a Chile, que, con un incremento absoluto de apenas cinco millones de habitantes al año 2045, no logrará superar los 22 millones de habitantes a esa fecha, un fenómeno que contrasta lo que ocurre a su alrededor.

Población total de América Latina y por países seleccionados (en miles) (2)

Países

1995

2005

2015

2025

2035

2045

Total América Latina

472.906

546.657

616.525

685.579

741.129

784.510

ARGENTINA

34.779

38.592

43.498

45.732

48.177

49.972

BOLIVIA

7.482

9.427

11.411

13.268

14.891

16.204

BRASIL

162.019

187.601

211.284

230.516

244.671

253.549

CHILE

14.395

16.267

17.865

19.129

19.914

20.195

COLOMBIA

38.259

44.907

50.666

55.696

59.481

61.790

PERU

23.857

27.254

30.526

33.765

36.463

38.374

Así, quien explore las tendencias internacionales en política exterior, hace bien en acudir a la herramienta demográfica. Sus pronósticos forman parte de las pocas suposiciones seguras de análisis en este ámbito. Los análisis en ese campo permiten diagnosticar escenarios futuros y dan tiempo para evaluar y concretar políticas públicas preventivas, un asunto importante, por ejemplo, en el ámbito de la política de seguridad.

¿Qué hacer? 

Los datos demográficos que arrojan las estadísticas son insuficientes para considerarlos como sensibles para la seguridad nacional de los estados. Sin embargo, habiendo consenso detrás de esta tesis, corresponde que los estados encabecen el diseño de una estrategia que oriente los esfuerzos a realizar observaciones cualitativas de los indicadores demográficos, desarrollando sistemas de alarmas tempranas y entregando material para el diseño de políticas públicas.

Por ejemplo, determinando y desmenuzando en lo relevante la evolución de las densidades demográficas en las zonas fronterizas de países vecinos, verificar si ella logra (y en qué grado) ser absorbida por la economía formal y/o informal de aquellos países, como influye este factor sobre la doctrina de seguridad funcional y territorial, si existen conflictos étnicos y/o sociales al interior de ese país, etc., además de la cooperación internacional.

Los cambios demográficos generarán un mayor peso a ciertas regiones en el mundo, que seguro reclamarán mayor representatividad en los organismos internacionales. Es probable que valores como la justicia, la libertad, libertad contractual puedan entrar en una fase de tensión, justamente por la calidad de comprensión proveniente de estas nuevas regiones más pobladas. Es probable que los impulsos culturales de países tan diversos, como India, China, África y los países árabes puedan tratar de imponer sus propios matices en temas como, por ejemplo, los derechos humanos. La pregunta es si los marcos institucionales de los OO.II. perdurarán, serán modificados o simplemente reducidos a la luz de la mayor influencia que podrían jugar las regiones más pobladas aludidas.

Países con población en proceso de envejecimiento muestran mayor aversión al riesgo, a la innovación, al tiempo que mayor afección a la seguridad y a la propiedad. Sociedades envejecidas prefieren el statu quo , las jóvenes en cambio son más flexibles y con mayor predisposición al cambio. El desafío en este campo para los Estados de las primeras es lograr mantener una cuota de poder suficiente basado en el “soft power”, pues la gran interrogante que subyace en el fondo es si acaso éstos seguirán siendo considerados países de referencia en materia institucional y desarrollo social.

En síntesis

La esencia del fenómeno de la migración ha ido cambiando con los tiempos. Quedó en el recuerdo el inmigrante que desembarcó en las costas valdivianas con mujer, hijos, un machete, un serrucho y frente a si un extenso territorio inexpugnable. Hoy el migrante encuentra en el país de destino infraestructura y mantiene estrecho contacto con su país de origen. Eso convierte el fenómeno en reversible, la expectativa del regreso no se diluye con la llegada al país de destino. Se da forma a un tipo de “migración circular”, con estadías temporales que van alternándose entre el país de origen y el de destino. Fenómeno, que desafía la capacidad de integración y también la disposición del migrante a aceptar las condiciones de sometimiento a los cánones locales. Procesos de migración circular germinan en sus efectos en toda su dimensión en las segundas y terceras generaciones de migrantes, sobre todo el desafecto de la patria, individuos de dos mundos, tensiones entre tradiciones locales y aquellas heredadas, etc.

En definitiva, un tema aun no resuelto y que requiere estudio, pero sí una variable importante para ser abordada desde la óptica de las Relaciones Internacionales y especialmente para el caso de Chile.

(1)
Esta es una síntesis de un trabajo mayor publicado por Roberto Ruiz y que está disponible en http://www.democraciaymercado.cl Se agradece los aportes realizados por el Dr. Raúl Sanhueza y Javier Urbina.
(2)
Fuente: CELADE (Centro Latinoamericano de Caribeño de Demografía). Sitio Internet: http://www.eclac.org/publicaciones/xml/4/32634/OD-3-cuadros-tables.pdf

Fuente: Instituto Libertad

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