La nueva Ley de Tráfico, aprobada por el Congreso de los Diputados, contempla medidas sancionadoras mucho más duras porque, en opinión del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, la administración no multa “por placer” sino para que “la gente no vuelva a hacerlo”. Los objetivos son minimizar el tiempo que transcurre entre infracción y sanción para dotar al procedimiento de un carácter pedagógico y eficaz.
Agilizan el cobro de multas
La mayoría del articulado de la nueva Ley de Tráfico aprobada por el Congreso de los Diputados, entrará en vigor a los seis meses de que sea publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Una excepción son los artículos que se refieren al conductor habitual, cuya aplicación será en el plazo de un año. Respecto a las modificaciones que favorecen a los conductores, la aplicación será un día después de su difusión.
De acuerdo con sus autores, la nueva
Ley de Tráfico pretende minimizar el tiempo que transcurre entre la infracción y la sanción con el objetivo de dotar al procedimiento de un
carácter pedagógico y eficaz. También se pretende evitar la impunidad de los infractores, sobre todo en el ámbito municipal. Como último punto, la normativa facilitará el acceso electrónico de los ciudadanos a lo que a sanciones se refiere.
Un día después de que se publique en el BOE la Ley de Tráfico desaparecerá la suspensión del permiso de conducir como infracción administrativa, de modo que el carné sólo se perderá cuando se agote el saldo de puntos o lo determine un juez.
También, informa Europa Press, serán archivados todos los expedientes sancionadores por infracciones de tráfico que se abrieron cuando empezó la tramitación parlamentaria de la nueva ley y que, según la actualizada normativa, no están penalizados con pérdida de puntos.
La normativa dispone que sólo se perderán puntos cuando un conductor supere los 130 kilómetros por horas y circule por autopistas y autovías en las que la velocidad máxima está limitada a 80 kilómetros por hora, como ocurre en algunas vías en Cataluña.
Respecto a nuevas infracciones,
la ley recoge que es considerado grave el conducir con un inhibidor de radares; muy grave, ir en bicicleta sin elementos luminosos; leve, y podrá ser castigado con cien euros, manipular el GPS mientras se conduce. En ese último caso se podrá perder tres puntos al equipararse con la multa que ya se ponía por conducir hablando por el teléfono móvil.
Respecto al proceso sancionador, la ley eleva el descuento en el pago de la multa del treinta al cincuenta por ciento a los conductores que decidan finalizar con el expediente antes de que se cumplan veinte días naturales desde que fueron multados. Además, para aquellos infractores que ni paguen ni aleguen, la nueva Ley castiga su inactividad y será la Administración la que ejecutará la sanción en el plazo de treinta días desde que se comete la infracción.
No obstante, la mayoría de las novedades de la ley corresponden al procedimiento de tramitación de las infracciones: notificación de las multas por correo electrónico -de forma voluntaria para las personas físicas y obligatoria para las empresas-, una web donde se publicarán todas las infracciones cometidas por una persona, el pago con tarjeta de crédito en la misma carretera y dos notificaciones de las multas en lugar de tres, como sucede actualmente.
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