Las autoridades de Buenos Aires han entrado en la lucha judicial por el matrimonio entre Alex Freyre y José María di Bello. El gobierno de centro-derecha toma partido por la pareja.
Recurre la prohibición
El ejecutivo de la capital argentina recurrirá ante la Corte Suprema argentina la decisión sentencia del Tribunal nacional en lo Civil 85 que obligaba a “suspender en forma provisoria la celebración del acto programado por el Registro del Estado Civil y Capacidad de las personas”. La boda entre Alex Freyre y José María di Bello, que debía haberse celebrado este martes tras una sentencia en un tribunal bonaerense de primera instancia de lo Contencioso Administrativo, iba a ser la ceremonia por la que se oficiaría el primer matrimonio entre personas del mismo sexo en toda Latinoamérica.
El Gobierno porteño, en manos de Compromiso por el Cambio (centro-derecha) explicó que ante el conflicto planteado entre jueces de distintas jurisdicciones se ha instado al Procurador de la Ciudad para presentar un recurso ante la Corte Suprema de Justicia “en defensa de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires y de la Justicia local”. La sentencia que impedía la boda reconocía a las autoridades locales el derecho a presentar un recurso en los 60 días posteriores a la publicación del fallo judicial. A los afectados les otorga un periodo de 15 días para eso mismo.
Con el recurso del gobierno porteño, el encargado de determinar si Freyre Freyre y Di Bello, y por extensión el resto de las parejas homosexuales del país austral, tienen derecho a contraer matrimonio será la Corte Suprema de Justicia. El decano del tribunal, Carlos Fayt, dijo que lo hará “con la responsabilidad que le es propia”.
El inicio de juicios en este caso responde a un recurso de amparo presentado por los miembros de la pareja ante la Justicia. Tras sentencia favorable a ellos, en la que se considera inconstitucional los artículos del Código Civil que contemplan que el matrimonio sólo puede ser un contrato entre un hombre y una mujer, el gobierno de Buenos Aires hizo caso omiso a las voces que pedían que la recurrieran. Sin embargo, los ciudadanos particulares Melisa Lebed y Miguel Haslop sí intervinieron pidiendo que se anulara dicho fallo judicial, algo que lograron. La cuestión está pendiente ahora de la decisión de la Corte Suprema.
Pese a la prohibición emitida por la corte nacional, Freyre y Di Bello se presentaron en el Registro Civil de Palermo (Buenos Aires) rodeados de sus invitados y respaldados por diversas asociaciones civiles. “Tenemos la decisión de casarnos. Es una decisión mucho más trascendental que la de dos personas que se quieren casar. Vamos por todos los derechos, la igualdad jurídica, nuestros derechos”, explicó Freyre desde el lugar, en declaraciones recogidas por el diario Clarín. En este sentido, destacó que “no hay fuerza más poderosa que el amor ni razón más poderosa que la ley y el derecho”.
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