mientras los islamistas radicales han seguido fijando sus miras en los estadounidenses, los lugares musulmanes de culto han proliferado en Estados Unidos
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Martes, 21 de julio 2026
mientras los islamistas radicales han seguido fijando sus miras en los estadounidenses, los lugares musulmanes de culto han proliferado en Estados Unidos
“¿Es América islamófoba?”
Cuando ese provocador interrogante era publicado en la portada de Time en agosto, la crónica que lo acompañaba se esforzaba por insinuar, apoyándose en pruebas circunstanciales, que la respuesta era positiva. La relación más reciente de datos del FBI relativos a delitos de odio sugiere que mucho más plausiblemente, la respuesta es negativa.
“En cuanto el estadounidense de a pie se topa con el islam, surgen indicios de que la hostilidad y el recelo crecen”, decía Time a sus lectores el pasado verano. “Ser musulmán en América hoy es soportar flechas y dardos envenenados contra tu fe – no sólo en el recreo y la oficina sino también en los exteriores de los lugares de culto y en el ámbito público, donde algunos de los líderes religiosos y políticos más poderosos de referencia inconscientemente (o peor, deliberadamente) confunden islam con terrorismo y barbarie”.
Time publicada ese artículo en medio del revuelo generado por los planes de construir una mezquita y centro cultural islámico en las inmediaciones de
De hecho, como señalaba Time, mientras que puede haber confrontación puntual a cuenta de un proyecto inmobiliario musulmán, “hay hoy alrededor de 1.900 mezquitas en Estados Unidos, más que las 1.200 que había en 2001”. Incluso después del 11 de Septiembre, en otras palabras, e incluso mientras los islamistas radicales han seguido fijando sus miras en los estadounidenses, los lugares musulmanes de culto han proliferado en Estados Unidos. Y cada vez que el prejuicio anti-islámico sin paliativos ha hecho acto de presencia, “ha sido denunciado por colectivos cristianos, judíos y seculares”. (Ejemplo: el rechazo integral al pastor de Gainesville).
América es muchas cosas, pero “islamófoba” patentemente no es una de ellas. Como
Esa opinión está claramente respaldada por las estadísticas de delitos de odio en Estados Unidos recién difundidas por el FBI.
En 2009, según datos reunidos por más de 14.000 agencias del orden a nivel nacional, se produjeron 1.376 delitos de odio motivados por prejuicios religiosos. De ellos, sólo un 9,3 por ciento – menos de 1 de cada 10 – se cometieron contra los musulmanes. Por el contrario, el 70,1% se cometieron contra los judíos, el 6,9% contra los católicos o los Protestantes, y el 8,6% contra el resto de religiones. Los delitos de odio movidos por los prejuicios anti-musulmanes son superados holgadamente por los delitos antisemitas por un margen de casi
Año tras año, los judíos estadounidenses son objetivos de los delitos de odio mucho más probables que ninguna otra minoría. Tal fue el caso hasta en el año 2001, el peor año de delitos de odio anti-musulmán con diferencia, en el que se denunciaron 481 — menos de la mitad de los 1.042 delitos de odio contra judíos recogidos por el FBI ese mismo año.
¿Todo esto significa que Estados Unidos es, en realidad, un semillero del antisemitismo?
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A