Europa, Pensamiento y Cultura

El sueño de Ellis, una historia de pasiones frías

La cinta arranca muy bien, con una cuidadísima ambientación, un par de elogiables elipsis que, lejos de desdramatizar, refuerzan la fatalidad eludiendo el morbo fácil, y un buen ritmo para marcar las cartas del conflicto y sus principales personajes.


 En 1921, dos hermanas polacas huyen de la dura posguerra buscando una nueva vida en Estados Unidos. Una de ellas enferma de tuberculosis y la otra tendrá que ganarse la vida ejerciendo la prostitución. Ya en la potente y oscura Two Lovers el joven cineasta estadounidense James Gray demostró su buena mano con el melodrama. En aquel caso, se inspiró en un cuento de Dostoievski (Noches blancas) y aquí lo hace –de manera muy libre– en una historia real que le oyó contar a su abuelo, inmigrante ruso-judío que entró en Estados Unidos por el puerto de Ellis.

La cinta arranca muy bien, con una cuidadísima ambientación, un par de elogiables elipsis que, lejos de desdramatizar, refuerzan la fatalidad eludiendo el morbo fácil, y un buen ritmo para marcar las cartas del conflicto y sus principales personajes. A esto ayuda además contar con un buen plantel de actores encabezados por el siempre intenso Joaquin Phoenix, una bellísima y sufriente Marion Cotillard (hablando en perfecto polaco, por cierto, cosa que dicen que le costó sangre) y el eficaz Jeremy Renner.

El problema es que la película, después de recorrer su primer tramo en un prometedor in crescendo, pronto se estanca. La historia se congela, el ritmo se enlentece y la cuidada puesta en escena que he alabado en el párrafo anterior se va convirtiendo en un frío academicismo que resta emoción a una historia que prometía mucha. Hasta el apasionante –sobre el papel– triángulo amoroso tiene poca fuerza.

Con todo, en ningún caso se puede hablar de que estemos ante una mala película. Además de los valores de producción y las solventes interpretaciones, la historia plantea duros dilemas que resuelve con aliento épico –el sacrificio por amor– pero frío. Es una cinta notable que arranca como una obra maestra y después –misterios de la vida– se congela y no estalla. Que es lo que hacen las obras maestras.

Director: James Gray

Guion: James Gray, Ric Menello.
Intérpretes: Marion Cotillard, Joaquin Phoenix, Jeremy Renner, Angela Sarafyan, Antoni Corone, Dylan Hartigan, Dagmara Dominczyk.
117 min.
Adultos.
(VX)
 



Otros estrenos

Juntos y revueltos
Blended
Director: Frank Coraci. Guion: Ivan Menchell, Clare Sera. Intérpretes: Adam Sandler, Drew Barrymore, Wendi McLendon-Covey, Bella Thorne, Terry Crews, Joel McHale, Kevin Nealon. 120 min. Jóvenes. (SD)
Adam Sandler encarna a Jim, desconsolado viudo con tres hijas. Drew Barrymore es Lauren, en plena separación de un impresentable, y lidiando con dos hijos adolescentes. Jim y Lauren se conocen en una fracasada cita a ciegas y luego coinciden en unas vacaciones en Sudáfrica, donde descubrirán lo evidente.
Los mismos dos actores protagonizaron El chico ideal y 50 primeras citas. Como estas, la nueva película se basa en la química que hay entre ellos. El resto es retrasar el inevitable desenlace y jugar a mantener la tensión, en este caso, a partir de los hijos e hijas de una y otro. La película rebosa buenos sentimientos y trata la familia y los hijos de un modo positivo, lo que no impide que haya también algunos chistes facilones. Fernando Gil-Delgado.

Mi otro yo
Another Me
Directora y guionista: Isabel Coixet. Intérpretes: Sophie Turner, Claire Forlani, Jonathan Rhys Meyers, Rhys Ifans, Ivana Baquero, Leonor Watling, Geraldine Chaplin. 80 min. Adultos. (VX)
A partir de una novela de Cathy MacPhail, Isabel Coixet cuenta los extraños fenómenos que experimenta una adolescente cuando descubre que todo apunta a que tiene un misterioso doble. Aunque la chica pretende seguir su vida diaria, la inquietante presencia de otro ser amenaza con volverla loca.
La cinta está bien interpretada y se percibe un notable esfuerzo por crear una atmósfera de suspense. El problema es que la trama está plagada de golpes de efecto y lugares comunes del género de terror, y la historia está mal escrita y peor desarrollada, de manera que el espectador aborda el último tramo con la cabeza confusa, muchas preguntas sin responder… y pocas ganas de resolver sus dudas. Porque al final, si la historia pierde fuelle, poco interesa si hay un doble o media docena. Ana Sánchez de la Nieta.

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