Lo reconoció el presidente Sarkozy, quien reveló estar “muy impresionado por la capacidad de la Policía británica gracias a su red de cámaras”. Y aseguró que planea avanzar en “un vasto plan de instalación” de video-vigilancia en el servicio de transporte. La iniciativa generó polémica entre las asociaciones de derechos humanos.
Seguridad- Europa
El gobierno francés promueve, como medida de prevención ante eventuales ataques terroristas, la instalación masiva de cámaras de video, imitando el modelo inglés, reconoció ayer el presidente Nicolas Sarkozy, iniciativa que generó molestia entre las asociaciones de derechos humanos.
“Estoy muy impresionado por la capacidad de la policía británica gracias a su red de cámaras”, le dijo Sarkozy al diario dominical Le Journal du Dimanche, tras agregar que Francia “debe reflexionar sobre un vasto plan de instalación de cámaras en nuestro servicio de transporte”.
“Hay más de 4 millones de cámaras en Gran Bretaña y menos de un millón en Francia”, reflexionó el mandatario, haciendo hincapié en las eficientes respuestas de la policía británica.
Sarkozy halagó el importante avance en la investigación, luego del atentado con un coche bomba en el aeropuerto escocés de Glasgow del domingo 1 de julio y a los atentados fallidos en Londres, frustrados esa semana por la policía londinense, donde las cámaras de vigilancia jugaron un rol preponderante.
Por su parte, el primer ministro Francois Fillon, aseguró que las autoridades están “evaluando los beneficios obtenidos por Inglaterra y su red de video-vigilancia”.
Mientras los expertos aseguran que si ocurre un atentado en París la policía reaccionaría tan rápido como Scotland Yard, el prefecto de la policía de la capital, Michel Gaudin, sostiene que “París se encuentra en primera línea de los objetivos terroristas y por eso necesitamos ampliar nuestra red de video vigilancia”.
“El video constituye una herramienta notable de ayuda a la aclaración”, resaltó Gaudin, destacando que “gracias a los millares de cámaras instaladas en el transporte público progresamos en la prevención”.
La capital francesa cuenta con 30.800 cámaras contra las 65.000 que posee Londres, una notoria diferencia que el prefecto califica como “el punto débil de París”.
Los habitantes del Reino Unido son el pueblo más vigilado del mundo al contar con 4,2 millones de cámaras, una cada 14 habitantes, y por eso las cámaras se encuentran en todos lados: en el transporte, en las calles, las autopistas, los estadios y los centros comerciales.
Según el diario The Independent, un británico puede ser filmado unas 300 veces por día.
Los ingleses, no obstante, no se quejan -según el periódico- por la omnipresente presencia de las cámaras y destacan la utilidad de este sistema en la lucha terrorista.
A contramano, en Francia, son numerosas las asociaciones que critican este tipo de inciativas que amenazan invadir derechos ciudadanos y transformar la vida cotidiana en un Estado policial.
La Comisión Nacional de Informática y de las Libertades (CNIL) publicó ayer en su informe anual “una alerta a la sociedad de la video-vigilancia” que amenaza “la protección de datos y nuestras libertades”.
“La innovación tecnológica es a la vez portadora de progreso y peligros”, señalo Alex Türk, presidente del CNIL en la presentación del informe 2006.
En diciembre del 2005 Francia endureció por octava vez en 10 años su programa antiterrorista ampliando los sistemas de video y potenciando la eficacia de los mismos.
Por este motivo el CNIL y asociaciones de Derechos Humanos se inquietan por la necesidad del gobierno de multiplicar los controles.
Por su parte, la prensa francesa se divide según sus líneas editoriales, por eso para el conservador e influyente Le Figaro “París no esta al nivel de las circunstancias”, mientras que para Liberation esta iniciativa es “un atropello más de Sarkozy contra las libertades individuales”.
De concretarse la iniciativa del gobierno París seguirá el camino de Lyon, segunda ciudad del país pero la mas vigilada dentro de las hexagonales fronteras galas, que desde hace tres años copió el modelo de Birmingham.
El plan antiterrorista francés, denominado “Vigipirate”, se encuentra en rojo, su punto más alto, desde el atentado en Londres del 7 de julio del 2005, lo que implica un despliegue importante de la gendarmería y la policía dentro de las ciudades y del ejército en los puntos estratégicos. Fuente: Agencia Telam.
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