Otra forma de pasar a la historia del fútbol, además de ser muy bueno o muy malo, es diciendo frases célebres que no sean muy acordes al momento o que denoten fallos léxicos que provoquen sonrisas.
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Martes, 21 de julio 2026

Otra forma de pasar a la historia del fútbol, además de ser muy bueno o muy malo, es diciendo frases célebres que no sean muy acordes al momento o que denoten fallos léxicos que provoquen sonrisas.
Palabras poco acertadas
Aunque algunos pasan a la historia por ser muy buenos y por decir frases graciosas. Es el ejemplo de dos argentinos que les gusta hablar mucho, Maradona y Valdano. Según El Pelusa, es bueno que existan los homosexuales. ¿Por qué? “Porque de esa manera dejan más mujeres libres para los que somos machos de verdad”. Por su parte, Valdano no entiende que haya equipos que no jueguen a atacar. Para el mister, eso es como “intentar hacer el amor con un árbol”.
Beckham es un jugador con mucha fe, aunque no tiene muy claro en qué cree exactamente. Cuando nació su hijo Brooklyn, afirmó que él tenía muy claro que “será un niño cristiano”. Lo que no tenía claro es “de qué religión”.
George Best, El Quinto Beatle, tuvo demasiado amor por esos vicios que acaban con la carrera de un futbolista. La vida nocturna le convirtió en alcohólico y esto acabaría con su vida. El fallecido jugador, confesó una vez que “en 1969 dejé las mujeres y la bebida, pero fueron los peores veinte minutos de mi vida”.
Claves para ganar
Explicar cómo se ha perdido un partido es difícil a veces. Excepto para Henry y Ronaldo. El francés, una vez, declaró que “el equipo no ha marcado goles y a veces hay que marcar para ganar”. Por su lado, el brasileño afirmó, después de perder la final del Mundial 98: “Perdimos porque no ganamos”
Del Nido está encantadísimo consigo mismo. Tanto que una vez le pidieron que dijera qué significa para el presidir el club. Ni corto ni largo, afirmó: “El Presidente del Sevilla es la segunda persona más importante del mundo, después del Papa“.
Fallan las matemáticas y la educación.
Paul Gascoigne sabía dar patadas pero no era muy bueno con los números. El ex futbolista se defendió de las tarjetas amarillas recibidas durante una temporada afirmando que”tuve 14 amonestaciones. 8 de ellas fueron mi culpa, pero 7 pueden ser discutidas”. Le faltó decir: “Y me llevo una”
John Toshack no pasará a la posteridad por su amabilidad. Cuando dirigía al Tenerife, hace ya unas cuantas temporadas, declaró que “los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a siete u ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el sábado ya pienso que tienen que jugar los mismos cabrones”.
Problemas con el espacio-tiempo
Ade Akinbiyi, jugador del Houston Dynamo, cree en la omnipresencia y omnipotencia de las personas: “Estaba viendo en directo el partido del Blackburn por la televisión. Cuando vi que George Nadh había marcado en el primer minuto, mi primera reacción fue coger el teléfono para llamarle. Luego me di cuenta que no podía ponerse porque estaba jugando”.
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