El gobierno iraquí ha anunciado el cierre de las fronteras con Irán y Siria “por motivos de seguridad”, por un plazo de al menos tres días. Iraq intensifica sus medidas de seguridad, tal y como advirtió Maliki, mientras en el país continúa activa la ola de violencia. Las nuevas medidas se enmarcan dentro del plan de seguridad del primer ministro iraquí Nuri al Maliki el que participarán 85.000 soldados y policías, entre iraquíes y estadounidenses.
Nuevo plan de seguridad con la participación de 85.000 soldados, entre iraquíes y estadou
Tras estos tres días, algunos de los pasos fronterizos serán reabiertos”, ha señalado un comunicado del primer ministro Nuri al Maliki leído en la televisión estatal Al Iraqiya.
El comunicado ha sido leído por el teniente general Abud Gambar, quien ha añadido que el toque de queda en Bagdad, de ocho de la tarde a las seis de la mañana, se mantendrá en vigor durante un período todavía indeterminado.
En la actualidad, ya está vigente en la capital un toque de queda de nueve de la noche a cinco de la mañana, por lo que la nueva medida amplía en dos horas el plazo.
El general también ha informado de que se impondrán otras medidas de seguridad excepcionales, como interrogatorios o registros en hogares, mezquitas y lugares de culto sin orden judicial.
Asimismo, se aplicará la ley antiterrorista a todo aquel que sea sorprendido con armas o cualquier tipo de material explosivo, que será presentado de inmediato ante el Tribunal Penal Supremo.
Las nuevas medidas se enmarcan dentro del plan de seguridad que Maliki ha anunciado que entrará en vigor esta semana y en el que participarán 85.000 soldados y policías, entre iraquíes y estadounidenses.
Para la aplicación del plan, las autoridades iraquíes han dividido Bagdad en diez zonas que serán administradas por un general del Ejército con la potestad de adoptar las medidas que considere convenientes para imponer el orden y la seguridad.
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