Jodi Cruyff es y será recordado siempre por ser el hijo del mítico Johan Cruyff. Aunque como jugador no ha sido ni la sombra de su padre, ha tenido momentos buenos y ha vivido grandes glorias… aunque también infortunios. Actualmente da sus últimas patadas en la Valletta de la Premier League de Malta, donde también es asistente técnico.
En La Valleta FC
Cruyff llegó al equipo maltés este verano procedente del Metalurg Donetsk ucraniano donde había pasado las tres últimas temporadas. Además de ser la estrella, en La Valleta FC es el segundo al mando después de Tom Caanen. Intanta aprender técnicas y tácticas para dentro de poco convertirse en entrenador.
Con el fichaje de Jordi Cruyff, La Valletta espera tener más nombre en el extranjero y poder atraer a otros jugadores que aún les queda gasolina para hacer buen fútbol. Los dirigentes esperan que con este proyecto el equipo crezca y destronar al Hibernians, actual campeón. No será fácil ya que el equipo de la ciudad de Paola cuanta con dos jugadores de alto nivel, el uruguayo Callejas y el serbio Cvetic.
De Barcelona a La Valleta.
Antes de llegar a La Valleta, Cruyff ha pasado por otras muchas experiencias. Comenzó en el Barcelona, donde dio el salto al primer equipo de la mano de su padre. Cuando éste fue cesado, se marchó al Manchester United donde no tuvo suerte aunque ganó dos ligas y una Intercontinental.
De vuelta a España, fichó por el Celta donde no cuajó, cosa que sí consiguió en el Alavés, equipo con el que llegó a jugar la final de la UEFA, aunque también sufrió con el descenso a Segunda. Antes de estar dos años retirado, estuvo una temporada en el Espanyol.
Volvió a sentirse futbolista en el Metalurg Donetsk que entranado por Pichi Alonso. Ahora prueba suerte en la exótica PL de Malta.
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