Chávez busca así ser un líder mundial en la oposición a Washington, cuando en su país ha sufrido cierta caída en los sondeos, pese a lo cual igual ganaría las elecciones presidenciales que tendrán lugar el 3 de diciembre.
Rosendo Fraga
“En las visitas a Irán y Siria -justo cuando venció el ultimátum del Consejo de Seguridad a Teherán para que deje de producir uranio enriquecido- Hugo Chávez ratificó su alianza estratégica con el régimen iraní y su apoyo a Siria, país clave en el apoyo a Hezbollah contra Israel” (foto: el presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad con Hugo Chávez)
Entre el 21 de julio y el 31 de agosto -cuarenta días- el presidente de Venezuela, Hugo Chávez visitó Bielorrusia, Rusia, Irán, Vietnam, Malí, China, Malasia, Angola y Siria. Pasó así más de la mitad del tiempo en Europa Oriental, Asia, Medio Oriente y África.
Puede decirse que estas visitas forman parte de su estrategia para sumar votos con el objetivo de que Venezuela sea electa en octubre, para integrar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a partir de diciembre, pasando a ocupar la banca que por América Latina deja Argentina al vencer su período. En este sentido, el respaldo logrado por parte de China -más explícito que el de Rusia- ha sido el éxito más importante.
Pero también la gira comprendió la firma de acuerdos con Rusia para ampliar la compra de armamentos y con China, para petróleo e inversiones. En las visitas a Irán y Siria -justo cuando venció el ultimátum del Consejo de Seguridad a Teherán para que deje de producir uranio enriquecido- Chávez ratificó su alianza estratégica con el régimen iraní y su apoyo a Siria, país clave en el apoyo a Hezbollah contra Israel.
Chávez busca así ser un líder mundial en la oposición a Washington, cuando en su país ha sufrido cierta caída en los sondeos, pese a lo cual igual ganaría las elecciones presidenciales que tendrán lugar el 3 de diciembre. Anunció que de ser reelecto, convocará en 2010 a un referéndum para modificar la constitución y establecer la reelección indefinida.
Al llegar a Caracas, fue recibido por una gran multitud, ante la cual sostuvo que “Fidel se recuperó bastante de la dolencia de la que viene sufriendo. Esta mañana conversamos más de dos horas, analizamos la situación mundial junto a Raúl Castro y otros compañeros cubanos” elogiando reiteradamente al líder cubano en su discurso ante sus seguidores venezolanos.
Por su parte, el ex secretario de la OPEP y ex canciller cubano Alí Rodríguez, que es el actual embajador de Caracas en La Habana, sostuvo que “Todo el pueblo venezolano conoce y el mundo conoce la estrecha relación que se ha venido forjando estos años con la hermana república de Cuba y los beneficios que ha venido obteniendo Venezuela de esa relación y muy particularmente en los sectores más pobres de la sociedad”.
El triunfo en las elecciones de Guyana -un país con 750.000 habitantes y una superficie diez veces superior a la de Israel- del presidente socialista Bharrat Jagdeo, quien fue reelecto con el 64,4% de los votos y fue educado en la URSS donde se formó como economista, favorece la influencia de Chávez en el norte de América del Sur.
En Bolivia, la influencia del venezolano se acentúa en momentos que Evo Morales sufre problemas crecientes. A las protestas por demandas salariales y otras mejoras sociales, se suman el recrudecimiento de los reclamos de autonomía de la zona oriental del país con epicentro en Santa Cruz de la Sierra y la crisis que tiene lugar en la asamblea constituyente, donde la mayoría de Morales es precaria y los enfrentamientos están impidiendo sesionar.
En este cuadro de dificultades, en la última semana de agosto, Venezuela anunció que comprará bonos bolivianos por valor de 100 millones de dólares, lo que permitirá al gobierno venezolano equilibrar el presupuesto mientras resuelve las disputas con las petroleras por el aumento de impuestos. El gobierno venezolano también firmó un convenio con el boliviano para construir una base militar en la zona del Beni sobre la frontera con Brasil que requiere una inversión de 22 millones de dólares, más otros 28 para construir la infraestructura para llegar hasta el lugar. Se trata de una región rica pero desconectada del centro de Bolivia, sobre la cual están avanzando los agricultores brasileños. También se trata del lugar del territorio boliviano, más próximo en línea directa al de Venezuela.
En cuanto a las relaciones con Argentina, la senadora Cristina Kirchner estuvo en Caracas en los primeros días de septiembre, ratificando la “alianza estratégica” entre los dos países y justo cuando otro argentino, el titular de la representación permanente del MERCOSUR, Chacho Álvarez, dijo públicamente que dicho grupo había “matado al ALCA”. El anuncio de Argentina de que revitalizará su plan nuclear incluyendo el enriquecimiento de uranio, justo cuando venció el mencionado ultimátum de la ONU a Teherán para que deje de hacerlo, no ha dejado de generar suspicacias a nivel internacional. Si bien el gobierno argentino aclaró después del anuncio que no exportará el uranio que enriquecerá, el convenio de tecnología nuclear que Irán tiene con Venezuela y la alianza de este país con Argentina, genera cierta preocupación en Washington.
Fuente: Nuevamayoria.com
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR