América, Política

La yihad en Boston

Es ya oficial que los terroristas de la Maratón de Boston son dos musulmanes oriundos del sur de Rusia, cerca de Chechenia:

Tamerlán Tsarnaev, abatido en un tiroteo con la policía de Massachusetts a primera hora de esta mañana, y su hermano Dzhojar, que en el momento de este escrito no ha sido detenido aún.
 
A medida que más materiales de la pareja salen a la luz, su móvil va quedando paulatinamente más claro. En el perfil de una red social en ruso, Dzhojar tiene colgado el diseño de un explosivo bajo el título "Envía un regalo", y justo por encima de unos enlaces a páginas islámicas. La página de Tamerlán en YouTube muestra dos vídeos del predicador islamista Sheij Feiz Mohammed. Según la crónica del The Australian, en una grabación de enero de 2007 que llamó la atención de las autoridades de la época, Mohammed “insta a los musulmanes a asesinar a los enemigos del islam, y elogia a los mártires con una interpretación violenta de la yihad”.
 
Tamerlán también dice queSoy muy religioso”. Destaca que no bebe alcohol porque Alá lo prohíbe: “Alá dice que nada de alcohol”, y que su novia italiana se ha convertido al islam. Hasta su nombre indicaría al mundo de dónde ha salido: se llama Tamerlán Tsarnaev en honor al parecer al guerrero musulmán turco-mongol Tamerlán. Andrew Bostom escribe en 2005 que "Osama bin Laden dista mucho de ser el primer yihadista que mata infieles como manifestación de su religiosidad… Osama carece tanto de la sofisticación de las fuerzas militares de Tamerlán, como de su brillantez como estratega. Pero ambos son o fueron musulmanes religiosos que rendían pleitesía a líderes religiosos, y los dos tenían por objetivo convertir la yihad en una fuerza global”.
 
Todo eso se suma al hecho de que los explosivos eran artefactos caseros parecidos a los que usan los yihadistas en Afganistán e Irak, y que Faisal Shahzad, el terrorista que intentó detonar un coche bomba en Times Square, utilizó un explosivo parecido, y que las instrucciones de fabricación de esa clase de explosivos han sido publicadas en la revista de al-Qaeda Inspire, y que el móvil de los hermanos Tsarnaev es patente. Es cada vez más probable también que hayan tenido algún tipo de relación con la red internacional de la yihad, como evidencia la forma en la que se enfrentaron a los efectivos de la policía de Boston a primera hora del viernes, con munición militar — ¿de dónde la sacaron? ¿Y de dónde sacan la formación militar que se informa tenían, manifestada de diversas formas durante el enfrentamiento de la mañana del viernes?
 
Pero a pesar de todo esto, los medios convencionales siguen difuminando la verdad. NBC no ve apropiado mencionar la relación de ninguno de los hermanos con el islam en el perfil que hace de ellos. CNN advierte que "hay que suponer que ninguno de los hermanos se radicalizó a causa de sus orígenes chechenos”.
 
Y esto, por supuesto, llega después de jornadas de especulaciones en torno a que los atentados parecían ser obra de "extremistas de derechas", "activistas fiscales conservadores" y similares. Según Víctor Medina en el Examiner, “El izquierdista redactor de la revista Esquire Charles P. Pierce trata de cargar los atentados a derechistas, en un caso parecido al del desequilibrado Timothy McVeigh”, el terrorista de Oklahoma. En otro ejemplo, el analista de Interior de la CNN Peter Bergen especula con que el tipo de explosivo podría vincularse a grupos de extrema derecha”. El portal izquierdista Salon esperaba que el terrorista fuera "un estadounidense blanco”.
 
¿Se disculparán ahora Pierce, Bergen y todos los demás periodistas de izquierdas? Casi seguro no — y lo que es peor, ni siquiera les van a pedir cuentas. No importan las veces que los analistas de izquierda se equivocan, nunca son cuestionados ni apartados.
 
Pero en cierto sentido tenían razón: los terroristas son realmente blancos, aunque no estadounidenses. Eso demuestra de una vez por todas lo vacío de la acusación vertida por medios convencionales y supremacistas islámicos de que la oposición a la yihad y la supremacía islámica es "racista”. El islam no es una raza, y la masacre de civiles inocentes no es una raza. La oposición a la yihad no es racismo, es defensa de las libertades. Los hermanos Tsarnaev confirman eso. Sin embargo, no hay nada más garantizado que el que la próxima semana habrá portavoces islámicos e izquierdistas en la NBC y la CNN gritando "racismo" e imaginando "represalias contra musulmanes inocentes", que es lo que siempre hacen los medios después de un atentado yihadista, aun cuando la "represalia" no llega a materializarse realmente.
 
Y tampoco les piden cuentas por esas sandeces. Hoy en día, ser políticamente correcto es un camino al éxito mucho más seguro que el tener razón.
 
 

Robert Spencer es experto en el islam en la Universidad de Carolina del Norte en Chappel Hill y autor de 10 libros.

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