Política

Las mujeres llegan a la politica para quedarse

A lo largo de la historia latinoamericana a las mujeres se las ha definido a través de los roles clásicos de su género: esposa, madre, maestra… Pero parece que en América Latina ahora habrá que acostumbrarse al presidenta y ministra.

En América Latina

El triunfo de Cristina Fernández, una figura clave del gobierno de su esposo Néstor Kirchner, parece confirmar una tendencia regional: cada vez más mujeres acceden a altos cargos políticos en América Latina, donde la cultura del “macho” parece haber quedado sólo en la palabra.


Ya lo había dicho el lunes la presidenta de Chile Michelle Bachelet –la primera mujer presidenta de Chile–, cuando al dirigir un mensaje de felicitación a Fernández sostuvo que “la inserción de la mujer en los niveles de conducción y dirección llegó para quedarse”.


La ocasión no podía ser más oportuna: Bachelet pronunció el discurso durante la firma de un proyecto de ley que establece cuotas de participación femenina en política.


Fernández y Bachelet siguen el camino iniciado por Violeta Barrios de Chamorro, quien llegó a la presidencia de Nicaragua en 1990 por el voto popular. Y Mireya Moscoso, que gobernó Panamá entre 1999 y 2004.


Otras mujeres ocuparon la presidencia en forma interina: María Estela Martínez de Perón, que gobernó Argentina entre 1974 y 1976 tras la muerte de su marido, Juan Perón; Lidia Gueiler Tejada, que asumió la presidencia de Bolivia a fines de 1979 en medio de una profunda crisis, cuando tenía el cargo de presidenta de la Cámara de Diputados; Ertha Pascal Trouillot en Haití, quien asumió el mandato provisional en 1990; y Rosalía Arteaga, que gobernó Ecuador durante cinco días en 1997 tras la destitución de Abdalá Bucarám.

“El incremento en el número de mujeres electas en la política coincide con tendencias más generales: la emergencia y cada vez mayor participación de las mujeres en la esfera pública… El proceso, aunque con matices en cada país, ha sido largo y ha significado mucho esfuerzo por parte de las pioneras. En efecto, la primeras mujeres en la política han tenido que lidiar fuertemente, debiendo demostrar el doble de inteligencia y capacidad que cualquier hombre”, explicó a AP Daniel Zovatto, director para América Latina y el Caribe del Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA, según sus siglas en inglés).

Fernández en la presidencia “servirá como un ejemplo para otras mujeres. Abre el camino a la participación de más mujeres en política”, dijo a AP Lucía Brambi, una abogada de 24 años que el domingo pasado votó por otra mujer, la diputada Elisa Carrió.


Tras quedar en segundo lugar con el 22,95% de los votos, Carrió se ha convertido en la figura central de la oposición.


En Paraguay, también por primera vez en la historia, una mujer aspira a convertirse en presidenta. Se trata de la ex ministra de educación Blanca Ovelar, que en diciembre competirá en las internas del gobernante Partido Colorado con miras a las elecciones presidenciales de 2008.


“Los electores asocian una serie de atributos positivos a la mujer profesional, como la honestidad, la preocupación por los temas sociales y una capacidad de gerencia derivada de la administración de la economía familiar. Asimismo, los electores se identifican con las mujeres y las ven como posibles agentes de cambio”, sostuvo Zovatto.

Fuente: Terra/AP

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