Los dirigentes de unos 120 países del Tercer Mundo, entre ellos varias decenas de jefes de Estado y de gobierno, se reunirán el miércoles y jueves en Doha para discutir sobre la cooperación Norte-Sur, evocar los efectos de la mundialización y concertar sus posiciones sobre la reforma de la ONU.
Las posibles reformas de la ONU, también estará en la agenda
Aplastados por el peso de un endeudamiento crónico, los países participantes –los miembros del grupo de los 77 más China– llaman a los países del norte a cumplir sus compromisos de ayudar al desarrollo del sur, según un proyecto de declaración que será presentado a la cumbre.
En ese documento, aprobado durante una reunión ministerial el lunes en Doha, y hecho público este martes, los dirigentes del G77 recalcan “la necesidad de satisfacer de urgencia el compromiso tomado internacionalmente de dedicar a la ayuda al desarrollo el 0,7% del PNB de los países donantes”.
“Los países en vías de desarrollo no necesitan nuevos compromisos. Esperan el cumplimiento efectivo de anteriores promesas”, había declarado el ministro qatarí de Relaciones Exteriores, jeque Hamad Ben Jassam Al Thani.
El proceso de globalización hace que “aumente la diferencia” en detrimento de los países en vías de desarrollo “donde la pobreza se ha acentuado”, recalca el proyecto, bautizado “Declaración de Doha”
El texto será discutido durante la cumbre, que inaugurará el miércoles el emir de Qatar, jeque Hamad ben Khalifa Al Thani.
Los 132 países del G77, que representan dos tercios de los miembros de la ONU, creen que el proceso de reforma de Naciones Unidas debe tener como objetivo “reforzar el multipartidismo” en un mundo dominado por Estados Unidos.
Dos miembros del grupo, India y Brasil, postulan a un escaño permanente, junto a Alemania y Japón, en el marco de una extensión del Consejo de Seguridad, pero Pakistán ha expresado su oposición a que se le acuerde ese status a India, su vecina y rival.
La decisión del G8 de anular la deuda multilateral de 18 países pobres, estimada en 40 millardos de dólares, fue recibida con prudencia en el seno del G77, donde se teme esté vinculada a condiciones políticas.
En el plano político la cumbre de Doha preconizará “el diálogo” para resolver conflictos, pidiendo a Estados Unidos que levante su embargo contra Cuba y “les sanciones unilaterales” contra Siria.
Según el proyecto de declaración, los dirigentes del G77 condenan “el terrorismo en todas sus formas”, denuncian la política de colonización de Israel en los territorios palestinos, incluyendo “la construcción del muro” de separación y preconizan “la soberanía, unidad e integridad territorial de Irak”.Por Taieb Mahjoub
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