Los voraces incendios forestales en el sur de California han provocado cuantiosos daños materiales y nuevas víctimas. Pese a que el número de más de medio millón de refugiados sigue creciendo, las autoridades y los bomberos evaluaban que las esperanzas de vencer las llamas en periodo razonable iban en aumento.
Aunque aumentan esperanzas de aminorar el fuego
Los equipos de emergencia encontraron dos cuerpos carbonizados en una casa destruida por los incendios, las autoridades, mientras las llamaradas se acercaban a miles de viviendas del sur de California a pesar de la disminución de los vientos y de un operativo masivo con aviones hidrantes.
Las autoridades investigaban la posibilidad de que al menos uno de los incendios haya sido provocado.
Elementos de la oficina del alguacil del condado de Orange y agentes del FBI registraron el miércoles una casa como parte de esta investigación, indicó un funcionario de seguridad.
Al parecer, otros fuegos fueron generados por líneas eléctricas que se desprendieron y otro más por el incendio de un auto.
El funcionario, que habló a condición de guardar el anonimato porque la investigación está en proceso, no aclaró qué fue lo que las autoridades confiscaron de la casa que allanaron.
Después de tres días de incesantes vientos, altas temperaturas y una pertinente sequía, las llamas que han arrasado gran parte del condado de San Diego empiezan a ser atajadas por las cuadrillas de bomberos, mientras que más de medio millón de personas evacuadas de sus hogares aguardan permiso para poder regresar.
En tanto, el presidente George W. Bush firmó una declaración que permitirá distribuir dinero a aquellos cuyas pertenencias no estén cubiertas con las aseguradoras.
“Obviamente, va a ser un desastre de 1.000 millones de dólares o más”, comentó el director de los servicios de emergencia del condado de San Diego, Ron Lane, durante una conferencia de prensa.
Agregó que por lo menos 1.200 casas han sido destruidas en el condado, y las autoridades creen que seguramente la cifra aumentará. Con ello son unas 1.500 las viviendas calcinadas en siete condados arrasados por las llamas desde el domingo.
Bush declaró el martes el estado de emergencia federal en siete condados de California, donde las llamas han arrasado más de 166.000 hectáreas (410.000 acres). El mandatario viajará a California el jueves.
“Los estadounidenses de todos los rincones del país se preocupan profundamente por la situación de sus compatriotas”, comentó el mandatario tras una reunión del gabinete para coordinar la ayuda federal. “Nos preocupa su seguridad. Nos preocupan sus bienes”.
Los meteorólogos dijeron que los vientos de Santa Ana que barrieron el sur de California comenzarán a debilitarse el miércoles por la tarde, seguidos por una brisa marina mucho más fresca. Los 16 incendios forestales surgidos en esa zona han destruido casi 1.300 viviendas y causaron la huida de más de medio millón de personas.
El cambio del viento podría facilitar más aeronaves para combatir las llamas, dijo el secretario de Seguridad Interna Michael Chertoff durante un recorrido por el estadio Qualcomm de San Diego, transformado en un refugio para los evacuados.
“Si el clima coopera, quizá podamos revertir la situación”, indicó Chertoff.
Los agotados equipos de bomberos forestales esperan la llegada de refuerzos y pertrechos adicionales desde otros estados, principalmente del occidente de Estados Unidos. La frustración de la lucha contra las llamas afloró el martes cuando un mando de los bomberos dijo que no habían sido tomadas medidas suficientes contra las llamas.
El jefe de los bomberos del Condado de Orange, Chip Prather, dijo a los periodistas que la vida de sus subordinados corría peligro ante la carestía de personal. Agregó que la rápida utilización de aviones y helicópteros podría haber atacado un gran incendio forestal cercano a la localidad de Irvine.
“Es un hecho innegable: de haber tenido más recursos aéreos, podríamos haber controlado ese incendio”, insistió.
Los incendios han causado por lo menos 21 bomberos heridas y otras 24 personas. Una persona murió a causa de las llamas y la oficina del forense de San Diego indicó que otras cuatro muertes están relacionadas con los incendios.
Empero, el jefe estatal de los bomberos dijo que Prather malinterpretó la disponibilidad de cuadrillas forestales y pertrechos. Ocho de los nueve helicópteros estatales utilizados en la extinción de incendios se encontraban para el domingo en el sur de California, cuando comenzaron los primeros incendios, junto con 13 aviones cisternas, afirmó el director del Departamento de Bosques y Prevención de Incendios de California, Rubén Grijalva.
Según Grijalva, los incendios, azuzados por vientos que en ocasiones llegaron a los 160 kph (100 mph), habría neutralizado casi todos los esfuerzos para controlarlos.
El gobernador Arnold Schwarzenegger rechazó esas críticas al ser interrogado por un periodista de la cadena ABC, y ensalzó la premura en el despacho de cuadrillas forestales y pertrechos en toda la zona afectada, desde el norte de Los Angeles al área fronteriza con México.
“Todo el que se queje de los aviones solamente quiere quejarse porque no tiene sentido alguno lo que dicen”, afirmó el gobernador republicano. “Es un hecho que podríamos haber tenido aquí todos los aviones del mundo _ tenemos 90 aviones y seis enviados especialmente por el gobierno federal _ pero no pueden volar debido a la situación del viento”.
Las órdenes de evacuación continuaron el miércoles en el condado de San Diego y las llamas obligaron a clausurar la carretera Interestatal 5 y el tren suburbano Metrolink, lo que complicó la hora punta de la mañana.
Fuente: Terra.com