El presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha presentado el pasado viernes un programa para acelerar el crecimiento económico en el último tramo de 2013, que prevé inversiones en obra pública por 27.000 millones de pesos (2.064 millones de dólares).
El pasado viernes el presidente mexicano Enrique Peña Nieto ha presentado un programa para acelerar el crecimiento económico en el último tramo de 2013, que prevé inversiones en obra pública por 2.064 millones de dólares, según informa la agencia EFE.
Tras la ralentización económica de los últimos meses, que responde a causas externas e internas, “estamos ante la necesidad de imprimirle aceleración al gasto público”, ha asegurado el mandatario en un acto celebrado en la residencia presidencial de Los Pinos.
Peña Nieto ha destacado que los 2.064 millones de dólares se invertirán desde ahora y hasta el mes de diciembre para que tengan “un impacto muy positivo” en el desempeño económico.
Uno de los planes, que supondrá un gasto de cerca de 994 millones de dólares será a través de las obras ejecutadas por los gobiernos de los estados en áreas como la pavimentación y el equipamiento a hospitales para fortalecer el crecimiento regional.
Otro ejemplo es que, con la misma cantidad invertida, se tratará de reactivar el sector de la vivienda y con otro paquete de 76 millones de dólares buscarán impulsar el crédito a través de la banca de desarrollo.
El objetivo de Peña Nieto es aplicar estas reformas “para la pronta y rápida ejecución de los recursos”, y eso es lo que le ha pedido al ministro de Hacienda, Luis Videgaray.
Videgaray ha afirmado que México forma parte de un “concierto internacional en el cual la prioridad debe ser tomar medidas para impulsar el crecimiento económico” como el programa anunciado este viernes.
Lo que busca el mandatario con esta decisión es usar la fortaleza de las finanzas públicas de México, cuya deuda al terminar 2012 representaba apenas el 35,5% del PIB, para “darle un impulso decidido y contundente al crecimiento económico”, afirmó el titular de Hacienda.
Ese nivel de endeudamiento público, “considerablemente menor” al de otros países, nos “da el espacio para poder aplicar medidas de reacción inmediata a través de un déficit fiscal moderado, manejable y, sobre todo, transitorio”, ha explicado.
Después de haber crecido solo un 1% en el primer semestre de 2013, el Gobierno ha pronosticado en agosto un aumento del PIB del 1,8% para el cierre del año, la mitad de lo que había estimado inicialmente.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR