Política

ONU: la verdad comienza a salir a la luz

Editorial
El comité independiente que investigó el programa Petróleo por Alimentos para Irak ha publicado un informe que puede ser usado por fiscales de 66 países contra 2.200 compañías acusadas de desviar 1.800 millones de dólares para el gobierno de Sadam Husein. El informe, de 623 páginas, expuso el jueves que más de la mitad de las compañías que hicieron negocios con Irak estaban -a sabiendas o no- satisfaciendo las ansias de dinero de Sadam, a través de sobornos o sobreprecios en las ventas de crudo.

La lista incluye firmas de países que van desde Vietnam a Estados Unidos, así como gigantes europeas como DaimlerChrysler , tres filiales de Siemens, y Volvo. Todas las compañías y negociantes contactados por el panel de investigación negaron las acusaciones, excepto una petrolera y 26 proveedoras de bienes, dice el informe.

Por el lado español las empresas Dominion Spain, Bombas Omega, Refratechnik Ibérica, Automóviles Utilitarios, Cuñado Internacional o Industrias Lácteas Asturianas son algunas de las compañías mencionadas en el informe Volcker, el ex presidente de la Reserva Federal norteamericana que lleva meses investigando el escándalo de corrupción que ha hecho temblar los cimientos de la ONU.

Según Volcker, estas empresas participaron en el pago ilícito de comisiones al régimen de Sadam Husein entre 1996 y el año 2003, mientras estuvo en vigor el programa de ayuda humanitaria para compensar las sanciones económicas a Irak tras la Guerra del Golfo. En cambio, salen indemnes casi todas las empresas españolas compradoras de crudo iraquí. Al menos siete de las ocho (Repsol, Cepsa, Amposta SL, Expansión Exterior, SA, Lubna Trading, Sirecox y Vilma Oil Consulting) no sobornaron.

Las revelaciones del informe son escandalosas y hasta por momentos cuesta creer que en la ONU haya enquitastadas mafias políticas de varias nacionalidades. Rusia, por ejemplo, era el cliente preferido y obtuvo 19.000 millones de dólares por acuerdos petroleros que se cobraban en las ventanillas de la embajada iraquí en Moscú y en otros nueve países, dice el informe.

No sólo Rusia está metida hasta el tuétano en esta lacra de corrupción. El informe acusa al ex embajador de Francia ante la ONU Jean-Bernard Merimee, quien admitió haber estado involucrado, por “tráfico de influencias” y “corrupción de funcionarios del servicio exterior”. Se sospecha que Mérimée recibió cupones por dos millones de barriles de petróleo durante el período 2001-2003 y los vendió a dos compañías francesas que estaban operando en Irak. Lo grave es que antes de Mérimée, el ex embajador Serge Boidevaix también había sido acusado de haber recibido “pagos” en forma de vales por 36,6 millones de barriles del gobierno iraquí.

Entre las compañías privadas francesas cuyos ejecutivos afrontan cargos de corrupción se halla la gigante francesa petrolera Total. En 2002, la agencia francesa encargada de perseguir delitos de lavado de dinero, Tracfin, sostuvo que Total llegó a pagar hasta cinco millones de dólares en sobornos a funcionarios iraquíes mediante una red de cuentas bancarias en Suiza. Los servicios de inteligencia franceses también están acusados de haber participado en ventas ilegales de equipamiento militar de procedencia alemana a Arabia Saudita, a principios de los años 90.

Según la investigación dirigida por Volcker, el programa de Petróleo por Alimentos permitía un “comportamiento ilícito, inmoral y corrompido” en una organización burocrática que resiste implacablemente todo intento de reforma. Hemos denunciado en reiteradas oportunidades que las Naciones Unidas exigen mucho más que una maquillada reforma como la que pretende hacer su secretario general Kofi Annan. Exigen que los culpables dimitan y sean juzgados por desfalco de dineros públicos, pero esto es lo que Annan intenta evitar.

En suma, ahora sabemos –gracias a una investigación del Senado norteamericano poco más que boicoteada por el eje París Berlín europeo- que Saddam Hussein pagó millones de dólares por debajo de la mesa a funcionarios franceses, rusos y alemanes para que impidieran una invasión por parte de EEUU. De no haber caído Saddam, hoy ese dinero seguiría financiando a terroristas islámicos amparado por la burocracia de la ONU. A veces, la diplomacia mundial teje rizos perversos.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú