Pensamiento y Cultura

“¿A dónde vas, mamá? ¡No me dejes aquí!”

JREP .- Con la llegada del miércoles, casi todos los niños de 3 años en España han comenzado el curso escolar. Para muchos, es la primera vez que entran en ese edificio extraño llamado colegio y donde su papá y su mamá no están a su lado. Allí la autoridad a quien obedecer se llama seño.

Primer día de colegio de los niños españoles

No es fácil el primer día de colegio ni para los niños ni para los padres. El viejo estereotipo del niño agarrado a la farola no existe pero sí el del pequeño que se pone a llorar cuando ve alejarse a sus padres. Lo que no sabe es que a ellos también se les parte el corazón.

Rosa Victoria J. E. ha tenido días más felices. Desde que su madre le ha sacado el uniforme del colegio ha estado gimoteando y la llantina se ha hecho presente cuando ha llegado a su colegio, situado en el centro de Badajoz. “¿A dónde vas, mamá?” preguntaba entre lágrimas mientras su madre se marchaba de la puerta del colegio.

Dentro le esperan compañeros que también están llorando y a los que no ha vito nunca pero con quienes entablará una amistad con el tiempo. Quizá el consuelo sea un punto de inicio para hacer amigos.

En Málaga, Isabel D. H. cumple hoy tres años y, hasta ahora, nunca se ha enfrentado a nada parecido ya que no ha asistido nunca a la guardería. Sus padres la han concienciado diciéndole que con tres años ya es toda una mayor y por eso tiene que ir al colegio para hacer amiguitos.

Ella no está muy convencida pero con su mochila al cuello entra al edificio. Está triste y algo asustada pero no llora lo que es un alivio para padres y para su profesora Ana, que ya tendrá que calmar a otros.

Juan E. R. es un niño de Madrid que ha ido a la guardería desde que tenía un año al mismo colegio al que asiste hoy a la clase de Jardín de Infancia. Conoce a muchos de los niños y niñas que ve en su clase pero, acostumbrado a estar todo el verano rodeado de su familia le hace ser receloso de querer entrar. Después de varios minutos de despedida y alguna lágrima, Juan entra en clase de la mano de su profesar Vanesa.

Por último, está el caso de Miguel H. L., también en Madrid. Le han contado sus padres tantas cosas buenas del colegio que tiene curiosidad por saber si son verdad y de descubrir otras por su cuenta. En su caso, no está solo del todo. Su madre es profesora en su cole y aunque no pertenece a Infantil, tenerla cerca le servirá de ayuda.

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