Política

Alemania: “realpolitik” en estado puro

Comienzan a tejerse delicadas alianzas para formar un gobierno de coalición en Alemania que ponga fin al vacío de poder.

Editorial
“Alemania será más difícil de gobernar ahora”. Con estas palabras resumió el sentir de muchos analistas, el presidente de la Confederación Alemana de la Industria (BDI), Jürgen Thumann. Pudo verse que lo que sucedió en Alemania fue que primaron los temores ante una crisis económica y la pérdida de los beneficios sociales del Estado de bienestar. Como resultado, ninguna de las coaliciones planeadas logró el número necesario de votos para formar Gobierno.

Tan ajustado son los resultados de los comicios que nada está asegurado. Mientras tanto, todavía hay opciones para que el partido de Schroeder se acerque al de Merkel, pues aún faltan por sufragar los electores del distrito electoral de Dresde, donde los comicios se celebrarán con retraso, el 2 de octubre, por la muerte de una candidata en plena campaña. Los cerca de 219.000 electores de la demarcación podrán elegir a hasta tres diputados, pudiéndose dar la posibilidad de que Schroeder empate en número de escaños con el partido que lidera Merkel.

Si bien Merkel es la vencedora formal, el resultado es mucho peor del esperado y ella misma reconoció que había sido ´decepcionante´. Tras conocer los resultados, la candidata, que se presentó ante sus seguidores vestida de negro y con una sonrisa forzada, no se declaró vencedora.

Ante la virtual obligación de trazar alianzas para formar un eventual gobierno, Merkel, descartó al Partido de la Izquierda en futuras negociaciones, pero tendió un puente de negociación hacia los demás. Muchos siguen de cerca lo que hará el Partido Liberal (FDP), hasta el día de las elecciones aliado de Merkel, que logró más del diez por ciento, muy superior al 7,4 por ciento cosechado en los comicios de 2002.

¿Cuales son entonces las posibilidades de componer un nuevo Gobierno? La llamada “coalición semáforo”, de socialdemócratas (rojo), ecologistas (verde) y liberales (amarillo) fue rechazada de antemano por el líder liberal del FDP, Guido Westerwelle, aunque hay que decir que no es una coalición improbable ya que ha existido a nivel regional. Sí es difícil que el partido de Schroeder emprenda una alianza izquierdista con el sector disidente de su partido liderado por el neocomunista Oskar Lafontaine.

La otra combinación posible es la llamada “coalición Jamaica”, denominada así por los colores de su bandera: negro, amarillo y verde. Dicha alianza la conformarían los cristianodemócratas que aportan el negro, los liberales el amarillo y los Verdes el color restante. Tampoco hay que desechar esta posibilidad ya que mirando atrás encontramos que los conservadores han formado gobiernos de coalición con Los Verdes, pero a nivel regional y local.

Para formar una coalición de gobierno que le permita conservar el poder, Schroeder tiene que sumar el respaldo de los Verdes -con los cuales gobernó en los últimos siete años- y debe obtener además el apoyo de los liberales del FDP, que se habían comprometido a gobernar con Merkel.

Aunque en política todo es posible, una coalición entre los dos partidos mayoritarios resulta improbable dado que es casi inverosímil que el actual canciller Schroeder aceptara ser el junior partner de una gran coalición encabezada por Merkel, no sólo porque las diferencias entre ambos son algunas irreconciliables sino porque le estaría cediendo demasiado poder. Históricamente, habría que remontarse a fines de los años ´60 para encontrar un gobierno de gran coalición: el presidido por Kurt Georg Kissinger entre los años 1965 y 1969.

En definitiva, los candidatos tienen ahora catorce días para decidir sus socios de gobierno y, en base a lo que diga la aritmética electoralista, poner fin a este período de incertidumbre y de falta de liderazgo.

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