Sorprendió el tono ríspido que tomaron rápidamente las cosas cuando se supo que un fiscal adjunto del distrito sur de Florida (EE.UU.) dijo tener indicios de que la maleta con 800.000 dólares incautada en agosto pasado en Buenos Aires al venezolano Guido Antonini Wilson, era para la campaña de la ahora presidenta argentina, Cristina Kirchner.
El caso del maletín
La intervención judicial de EE.UU. en el escándalo del maletín con dinero que envuelve a Argentina y Venezuela puso los vínculos de Buenos Aires con Washington en el momento de mayor tensión en décadas luego de las “relaciones carnales” de los años 90.
A ningún analista local le extrañó que el jefe del Gabinete argentino, Alberto Fernández, dijera que la relación con la Casa Blanca está “en una situación difícil”, porque nunca ha sido fácil.
Pero sí sorprendió el tono ríspido que tomaron rápidamente las cosas cuando se supo que un fiscal adjunto del distrito sur de Florida (EE.UU.) dijo tener indicios de que la maleta con 800.000 dólares incautada en agosto pasado en Buenos Aires al venezolano Guido Antonini Wilson, era para la campaña de la ahora presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
Desde finales del siglo XIX, Argentina ha mostrado primero una política tendente a impedir el liderazgo de EE.UU. en América Latina y luego de confrontación por razones económicas o políticas, salvo la era de las “relaciones carnales” del gobierno de Carlos Menem (1989-1999).
La documentación presentada por la Fiscalía en el llamado “caso del maletín”, a la que tuvo acceso Efe, confirma la vinculación de Venezuela en la financiación de la campaña electoral de Fernández, quien ha dicho ser víctima de una “operación basura” y recibió el apoyo del Parlamento, controlado por el oficialismo.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR