El cardenal alemán se llamará Benedicto XVI; era el favorito para suceder a Juan Pablo II; “los señores cardenales me han elegido como un simple trabajador de la viña del Señor”, fueron las primeras palabras del Sumo Pontífice y luego impartió la bendición “urbi et orbe”. Casi una hora después de que saliera la fumata blanca por la chimenea, el Vaticano dio a conocer el nombre del nuevo papa: el cardenal alemán Joseph Ratzinger.
La Iglesia Católica ha elegido a Joseph Ratzinger como nuevo Sumo Pontífice
El cardenal chileno Jorge Medina Estévez fue el encargado de revelar la
identidad del sucesor de Juan Pablo II. “Queridísimos hermanos y hermanas”, dijo
Medina Estévez al iniciar un breve mensaje en italiano, español, francés, alemán
e inglés, que concluyó con el tradicional “Habemus papam” (“Tenemos papa”).
Minutos después, Ratzinger salió al balcón y pronunció su primer breve mensaje
como Papa.
“Los señores cardenales me han elegido como un simple
trabajador de la viña del Señor”, fue la primera frase del flamante Papa.
Emocionado, el Sumo Pontífice agregó que le consolaba saber que Dios “sabe
trabajar” y actuará con “instrumentos suficientes” para que pueda llevar
adelante su pontificado y añadió: “y sobre todo confío en vuestras plegarias”.
Fueron sus primeras palabras como Benedicto XVI. De hecho, los fieles no
se pusieron de acuerdo y lo vitorearon primero con ese nombre, su nombre de
Papa, y luego con el otro, con un espontáneo Rat-zin-ger, Rat-zin-ger. El nuevo
Pontífice, en su contacto inicial con los fieles en la Plaza de San Pedro
aseguró que “con la alegría de Cristo, el Señor nos ayudará a avanzar”.
Tras ser anunciado al mundo su elección como 265 Papa de la historia de
la Iglesia, Joseph Ratzinger apareció en el balcón central de la fachada
principal de la basílica de San Pedro. Se le vio emocionado y nervioso, con ojos
que demostraban que ha dormido poco en estos días. Su primer encuentro con los
romanos, del que pasa a ser obispo, duró pocos minutos, los suficientes para que
fuera aclamado como “Benedicto, Benedicto”.
Recordó a su antecesor, Juan
Pablo II, del que fue durante años su brazo derecho. Antes de abandonar el
balcón impartió la bendición Urbi et Orbi, a la ciudad de Roma y al mundo
entero. Ratzinger, de 78 años, sigue una tendencia conservadora y es conocido
por sus posturas inflexibles en las cuestiones doctrinales. En tanto, miles de
personas se congregaron en la Plaza de San Pedro para vivir este histórico
momento.
La imagen ansiada del humo blanquecino saliendo de la chimenea
montada en la Capilla Sixtina fue presenciada en vivo y en directo por apenas
unos miles de personas que aguardaban en la Plaza de San Pedro. Pero el repicar
de las campanas dio inicio a una gigantesca procesión de fieles que partió desde
diversos puntos de Italia y, muy probablemente, también de gran parte del mundo.
La explosión se sintió en primer lugar en Roma. Por las calles de la
capital italiana comenzó a verse nuevamente, como durante los funerales de Juan
Pablo II, un hormigueo incesante hacia las instalaciones vaticanas. El panorama
que se espera para las próximas horas en la Santa Sede es el de una inmensa masa
de fieles ocupando el microestado.
Ese espíritu multinacional ya se puede
ver con los cientos de turistas que colman la Plaza de San Pedro. Entre la
multitud se alcanzaron a ver banderas de México, Brasil (los dos países con
mayor cantidad de católicos del mundo), Polonia, y un larguísimo etcétera,
incluyendo algunas “exóticas” para la comunidad como la de Rusia (con mayoría
ortodoxa) y El Líbano.
Repercusiones en
Europa
El canciller alemán Gerahrd Schroeder ha
felicitado al nuevo Papa Benedicto XVI en su propio nombre, en el de su Gobierno
y “en el de todos los ciudadanos” de la República Federal de Alemania. Joseph
Ratzinger se ha convertido en el séptimo pontífice alemán.
El secretario
general de la ONU, Kofi Annan, ha destacado el “caudal de experiencia” que
Ratzinger aportará en el Papado.
El presidente de la Confederación
Helvética, Samuel Schmid, ha deseado al nuevo Papa “un Pontificado fructífero”.
El primer ministro belga, Guy Verhofstadt, ha señalado que el nuevo papa
tiene por delante la “difícil” tarea de “encontrar respuestas a las diferentes
cuestiones existenciales del siglo XXI, nuestra sociedad”.
Reacciones en España
El jefe del Gobierno,
José Luis Rodríguez Zapatero, ha enviado un telegrama de felicitación al nuevo
Papa en el que expresa la voluntad de su Ejecutivo de mantener las “históricas
relaciones” entre el Gobierno español y la Santa Sede.
Por otra parte,
el presidente del PP, Mariano Rajoy, ha deseado “la mejor fortuna al nuevo Papa
y ha pedido que su magisterio “nos ayude a todos a ser mejores”.
Reacciones de los obispos españoles
El obispo de Guadalajara, José Sánchez, ha destacado la
“altísima categoría humana, religiosa e intelectual” de Benedicto XVI, quien dio
al prelado de Guadalajara clases de Teología en Alemania.
El presidente
de la Conferencia Episcopal y obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, ha declarado
en que la elección ha estado “sin duda, el dedo de Dios”.
El obispo de
Ciudad Rodrigo, Atilano Rodríguez, ha asegurado que Joseph Ratzinger, “es la
persona más adecuada para el momento actual”, un pontífice “de continuidad”.
El obispo de Tarazona, Demetrio Fernández, ha afirmado que “la Iglesia
debe estar de enhorabuena” y ha destacado el “estilo humilde y valiente” de
Benedicto XVI.
El obispo de Plasencia, Amadeo Rodríguez Magro, ha
declarado que la elección le hace inmensamente feliz porque “éste es el Papa que
ha querido el Espíritu Santo”.
La reina
Sofía
La Reina de España, quien se encuentra en Santiago
de Chile, ha seguido por televisión la elección del nuevo Papa, desde un salón
privado del auditorio Diego Portales.
La Reina de España, quien tenía
previsto viajar también a México y Colombia, podría suspender alguna de estas
visitas para asistir a la coronación de Benedicto XVI.
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