“Va a haber un rechazo, soy optimista, vamos a tener nuevos días, un tiempo propicio y futuro mejor”, dijo el prefecto del departamento (provincia) de Santa Cruz, Rubén Costas, considerado como el más encarnizado opositor de Morales.
Los datos oficiales se conocerán a lo largo del día
Los bolivianos acudían en calma a las urnas del referendo constitucional con el que el presidente Evo Morales pretende perpetuarse en el poder, en el país más pobre de Sudamérica.
El sufragio transcurrió sin incidentes desde las 08H00 locales en 2.700 asientos electorales que funcionaron durante ocho horas ininterrumpidas, tras las cuales se procede a un recuento manual de los votos -de allí que Diario Exterior no puede ofrecer aún cifras definitivas.
El nuevo padrón electoral habilitó a 3,89 millones de votantes, de los cuales casi la mitad está radicado en La Paz.
El proyecto de Carta Magna, que de ser aprobado sustituirá a otro vigente desde 1967, propone un Estado “comunitario” con un fuerte sesgo estatista e indigenista, que los analistas consideran a la medida de Morales.
El proyecto constitucional es resistido por líderes políticos regionales y de la sociedad civil de Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca, Beni y Pando, y su aprobación podría avivar las discrepancias, según observadores locales. De hecho las cinco regiones rebeldes, lideradas por Santa Cruz, pugnan por un modelo autonomista muy distinto al que está consignado en la Constitución que se votaba.
“Va a haber un rechazo, soy optimista, vamos a tener nuevos días, un tiempo propicio y futuro mejor”, dijo el prefecto del departamento (provincia) de Santa Cruz, Rubén Costas, considerado como el más encarnizado opositor de Morales. Mientras tanto, Morales espera ser apoyado en La Paz, Cochabamba, Potosí y Oruro.
Las iglesias católica y protestante alertaron también sobre el proyecto por contener textos supuestamente ambiguos sobre el aborto y el matrimonio homosexual.
Algunos sectores deslizan que “si el Sí no logra triunfar en los nueve departamentos de Bolivia será ilegítimo y provocará división”, según el ex vicepresidente Victor Hugo Cárdenas, indígena igual que Morales, pero fuerte opositor suyo.
Si la nueva Constitución que Bolivia vota es aprobada, se realizará además una elección presidencial en diciembre de este año, en la que Morales buscará un segundo mandato de 5 años. Si la propuesta de nueva Constitución es rechazada por las urnas, Morales deberá cumplir normalmente su mandato hasta 2011.
Además de decidir sobre el proyecto de Carta Magna de 411 artículos, los bolivianos dirimen si las propiedades agrícolas deben tener una extensión máxima de 5.000 ó 10.000 hectáreas, que no es el caso actualmente.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR