Autoridades norteamericanas instan a Brasil a asumir el compromiso de orientar a las naciones en desarrollo a que hagan las concesiones necesarias a fin de alcanzar un acuerdo mundial de comercio. Críticas a la no apertura de mercados.
En opinión de Washington
Para EEUU, el apoyo y liderazgo de Brasil es clave para llegar a un acuerdo en la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio. Se espera que el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva logre convencer a las naciones en desarrollo de la importancia de abrir sus mercados de productos manufacturados.
En este marco, Carlos Gutiérrez, secretario de Comercio de Estados Unidos aprovechó su estadía en el gigante sudamericano para instar al gobierno de Lula. “El apoyo del país es clave para llegar a un acuerdo en la Ronda de Doha” que según indicó el funcionario norteamericano “está más cerca de lo que la gente cree”.
Gutiérrez fue claro en su mensaje: “es hora de que Brasil haga un fuerte compromiso, porque Brasil puede persuadir otras naciones en desarrollo a hacer lo mismo (…) Los países alrededor del mundo, en vías de desarrollo o desarrollados, miran a Brasil. Brasil es admirado, (es) un líder porque tiene tremenda influencia” agregó el funcionario.
Según informa AP, en septiembre pasado, el gobierno de EEUU sostuvo que aceptaría una propuesta de la OMC para limitar los subsidios que entrega a sus productores -entre unos 13.000 millones de dólares a 16.400 millones de dólares anuales-. Desde aquel momento, Washington ha ejercido presión sobre Brasil, India y Sudáfrica para que lideren a las naciones en desarrollo hacia un compromiso similar, pero en el grado de apertura de sus mercados de productos manufacturados.
A esa propuesta, el gobierno brasilero respondió que necesita saber exactamente si la reducción de subsidios estará más cerca de los 13.000 millones o de 16.500 millones de dólares, ya que en los últimos años la medida de subsidios entregada por Estados Unidos ha sido de unos 15.000 millones de dólares anuales.
Las negociaciones de la Ronda de Doha están estancadas desde julio del 2005 por la postura de los países desarrollados que se niegan a reducir los subsidios agrícolas que otorgan a sus productores, y por la renuencia de los países en desarrollo a ofrecer un mayor acceso a sus mercados.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR