La indagatoria el ministro de Hacienda de Lula profundiza la crisis en el gobierno y dispersa las sospechas sobre el círculo más próximo al presidente. Las políticas de sobriedad fiscal y correcta asignación le permitieron a Palocci constituirse en un puntal del gobierno de Lula.
Será interpelado por el Congreso por presunta intervención en hechos de corrupción
´El ministro responderá a todo lo que le pregunten, porque no se puede permitir que la crisis política contamine la economía´, dijo el senador Aloizio Mercadante, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
La comparecencia de Palocci estaba prevista para el próximo día 22, pero el propio ministro decidió anticiparla ante la gravedad de las acusaciones en su contra, dijo Mercadante.
La situación de Palocci se ha ido complicando día a día desde la semana pasada, cuando dos de sus ex colaboradores le implicaron en asuntos de corrupción cuando era alcalde de Ribeirao Preto y en la campaña que llevó al poder al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
A esas denuncias se han sumado las críticas que sus políticas de corte restrictivo han despertado en el seno del propio Gobierno y con más fuerza en el PT y otros partidos de la izquierda moderada.
Ante el aluvión de acusaciones y críticas, Palocci desapareció de la escena pública y el pasado viernes su despacho anunció que se había tomado unos días de vacaciones, lo que fue interpretado como un paréntesis para pensar en su futuro.
Ayer, festivo por el día de la Proclamación de la República, Palocci rompió su silencio e hizo saber a través de Mercadante que hoy comparecerá ante el Senado para responder tanto a las críticas a su política como a las acusaciones de corrupción.
También tendrá una audiencia con Lula, en la que se prevé que se decidirá su futuro, en parte según el resultado de la interpelación en el Congreso.
En el Senado, Palocci deberá enfrentarse a una tribuna hostil, pues comparecerá ante la Comisión de Asuntos Económicos, que está compuesta por 26 legisladores, de los que más de la mitad son de partidos opositores que han pedido su inmediata renuncia.
´Es imposible que Palocci permanezca en el Gobierno con tantas acusaciones y sospechas´, declaró el senador Antero Paes de Barros, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), en un anticipo de lo que afrontará hoy el ministro.
En el derechista Partido del Frente Liberal (PFL), además de las críticas a Palocci, ha habido advertencias sobre el posible sucesor, pues esa formación teme que sea abandonada la línea conservadora mantenida por el ministro para adoptar políticas de corte populista que ayuden a Lula en su campaña por la reelección en 2006.
´Está claro que en el Gobierno hay sectores que quieren implantar el populismo, en un intento desesperado por darle a Lula alguna posibilidad en las elecciones del año próximo´, declaró el diputado José Carlos Aleluia, del PFL.
En medio de su delicada situación, Palocci tiene defensores en el Congreso, como el presidente de la Cámara de Diputados, el comunista Aldo Rebelo, que decidió romper una lanza por el ministro.
´Ha conducido la economía con los éxitos que todos conocen y con las deficiencias también conocidas, pero la ambición de los partidos no puede estar por encima del interés nacional´, dijo Rebelo, un fiel aliado del Gobierno, en una crítica a la oposición.
Más allá del Congreso, la atención estará durante el día centrada en los mercados financieros, que en su último día de operaciones, el pasado lunes, pues el martes fue festivo, funcionaron en medio de fuertes turbulencias debido a los rumores sobre una inminente renuncia de Palocci.
Según fuentes financieras, lo que provoca nervios en este momento no es en realidad el ministro, sino la posibilidad de que con su caída sea abandonada la política austera y de responsabilidad fiscal asumida por el Gobierno de Lula, que ha permitido que la economía quede al margen de la grave crisis política que sufre el país.
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