Política

Bush, a diferencia de Zapatero, sí pide a China respeto por las libertades y los Derechos Humanos

En Europa el dirigente comunista sólo escuchó lo políticamente “correcto”. Bush pidió a Hu Jintao un trato justo a las ONG que operan en China y que invite al Dalai Lama, líder espiritual tibetano que permanece exiliado desde la ocupación china del Tíbet, así como a líderes católicos en alusión a la negativa china al viaje del fallecido Juan Pablo II. La firmeza no impidió que su nación consiguiera acuerdos comerciales.

Rice afirmó que Washington continuará tratando este tema, en voz alta, con el gobierno chino

El presidente estadounidense, George W. Bush, presionó al Régimen comunista chino para que amplíe sus libertades religiosas, políticas y sociales y obtuvo promesas renovadas, pero no acciones concretas, del presidente chino, Hu Jintao, para abrir los grandes mercados de China a las empresas y el sector agrícola norteamericanos. Hu afirmó que los dos líderes lograron un resultado “de beneficio mutuo y resultados favorables para ambos”.


La reunión mantenida por los dos líderes en el Gran Palacio del Pueblo, en la Plaza de Tiananmen, parece no haber representado un gran paso adelante respecto a las demandas estadounidenses sobre una reforma monetaria en China, ni tampoco sirvió para precisar cómo recortará China su excedente comercial con Estados Unidos, que va en camino de los 170.000 millones de euros para final de este año.


Sin embargo, tras su llegada el mandatario fue recibido a su llegada en Beijing con una buena noticia económica: China comprará 70 aviones 737 a la empresa norteamericana Boeing.


La Administración señaló que la compra de que la aproximación norteamericana a China está dando resultados reales”. Sin embargo, en la aparición conjunto con Hu, Bush dijo que China tiene que hacer más para que Estados Unidos tenga oportunidades justas de acceder al mercado del gigante comunista.


Bush trata de presionar Hu para que revalúe rápidamente su moneda, el yuan, que Estados Unidos considera devaluado un 40 por ciento, lo que hace que los productos chinos en EEUU sean muy baratos y los estadounidenses en China muy caros.


Hu prometió a Bush que realizaría movimientos para reducir la diferencia comercial con Estados Unidos, pero no especificó ninguna medida concreta.


Esta visita de dos días es la tercera del mandatario estadounidense al país asiático, y ha sido la parada principal de una larga gira por Asia.

Libertad religiosa y de culto

Las fuertes medidas de represión contra disidentes antes de que llegara Bush causó consternación, en la delegación estadounidense. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, uno de los altos cargos que acompaña al presidente, afirmó que Washington continuará tratando este tema “en voz alta con el Gobierno chino”.


Rice también expresó su desacuerdo con la respuesta de China a la petición estadounidense de septiembre de llevar a cabo acciones en casos específicos sobre los Derechos Humanos, una lista que Bush definió como de “disidentes que creemos están en prisión injustamente”.



El primer acto elegido por Bush durante su visita a China, fue la asistencia tras su aterrizaje a una misa cristiana. El Departamento de Estado norteamericano incluyó este mes a China entre los ocho países “especialmente preocupantes” para Estados Unidos por no permitir la libertad de culto.


“Espero que el Gobierno de China no tema a los cristianos que se reúnen libremente a celebrar su fe ya que una sociedad saludable es aquella que permite todas las creencias religiosas”.


El significado de la visita a la modesta iglesia fue evidente para los cerca de 400 fieles presentes. La iglesia de Gangwashi es una de las cinco iglesias protestantes reconocidas por este país de 1.300 millones de personas.


Bush aseguró que permitir la libertad religiosa ayudará a que lleguen otras libertades y derechos. “Van de la mano. Una sociedad que reconoce la libertad religiosa es una sociedad que reconocerá la libertad política también”, aseguró.


El mandatario estadounidense explicó a la prensa que pidió a Hu un trato más justo a las ONG que operan en China y sugirió al presidente que invite al Dalai Lama, líder espiritual tibetano que permanece exiliado desde la ocupación china del Tíbet, así como a líderes católicos para discutir la libertad religiosa.

Libertad de Prensa  


Por otro lado, Washington instó a Beijing a dar una amplia cobertura noticiosa a la visita de Bush. Varios funcionarios de Estados Unidos que viajaban con Bush hablaron con sus colegas chinos acerca de la cobertura mediática de la visita de Bush por parte de los medios chinos, controlados por el Estado, dijo Mike Green, director de asuntos asiáticos del Consejo Nacional de Seguridad.


“Nuestra expectativa básica es que deben dar al pueblo chino la oportunidad de escuchar todo lo que el presidente tiene que decir acerca de las relaciones de Estados Unidos con China, del mismo modo que damos al pueblo norteamericano y a su prensa la oportunidad de escuchar lo que el presidente Hu tiene que decir acerca de las relaciones de China con Washington”, dijo Green a la prensa.


Contra la pirateria

Asimismo la delegación estadounidense pidió a China que actúe para cortar la piratería y proteger los derechos de propiedad intelectual, a lo que el presidente chino respondió que se tomarán pasos concretos para acabar con el problema.  


El presidente chino por su parte visitará Estados Unidos a principios de 2006, según confirmó la agencia de noticias Xinhua. De esta manera, Hu responde a la invitación efectuada por Bush. Hu canceló su viaje a Washington, previsto para el pasado mes de septiembre debido al paso del huracán ´Katrina´.

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