El Gobierno de Estados Unidos ha comenzado una serie de contactos diplomáticos con el fin de intentar pasar el caso de la reanudación del programa nuclear iraní al Consejo de Seguridad de la ONU, un objetivo que no está ni mucho menos garantizado. Rusia y China cuentan con asientos permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU y, por lo tanto, con derecho de veto, y hasta ahora se han mostrado renuentes a llevar el caso iraní ante esa instancia de las Naciones Unidas.
Decisiva reunión mañana lunes en Londres, entre los EEUU, la Unión Europea, China y Rusia
Washington se ha movilizado al más alto nivel. El viernes el presidente de EEUU, George W. Bush, recibió en la Casa Blanca a la canciller alemana, Angela Merkel, en una reunión que tuvo a Irán como gran protagonista.
Ambos dirigentes se mostraron de acuerdo en que EEUU y la Unión Europea (UE) deben adoptar una postura común e intentar “convencer a tantos países como sea posible de que se unan a nosotros”.
Mañana lunes está prevista en Londres una reunión de representantes de EEUU y el Reino Unido, Francia y Alemania -los tres países que han negociado con Irán en nombre de la UE- con altos funcionarios de Rusia y China para tratar de la posible convocatoria de una reunión extraordinaria del consejo de gobernadores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
Esa reunión extraordinaria podría decidir enviar el caso iraní ante el Consejo de Seguridad para la posible imposición de sanciones.
Rusia y China cuentan con asientos permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU y, por lo tanto, con derecho de veto, y hasta ahora se han mostrado renuentes a llevar el caso iraní ante esa instancia de las Naciones Unidas.
Ambos países son los principales suministradores de armas de la República Islámica de Irán.
China es reacia a llevar el caso ante el Consejo de Seguridad
El embajador chino ante la ONU, Wang Guangya, se mostró reacio el viernes a llevar el caso ante el Consejo de Seguridad, al considerar que puede complicar aún más la disputa internacional en torno al programa nuclear iraní.
“Nuestra preocupación es que llevar el caso (ante el Consejo) puede complicar la cuestión”, declaró Wang.
Según explicó el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, en las últimas horas la titular de esa cartera, Condoleezza Rice, ha hablado sobre el asunto con el ministro de Asuntos Exteriores chino, Li Zhaoxing. El jueves por la noche ya había hecho lo propio con el titular de Exteriores brasileño, Celso Amorim.
La ONU, la única salida
Rice también ha hablado por teléfono con el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, y personalmente con el ministro sudafricano de Exteriores, Nkosazana Diamini-Zuma, durante una visita de este alto funcionario a Washington esta semana.
El martes pasado, Irán reanudó su programa nuclear tras levantar los precintos impuestos hace dos años y medio en la central de Nazrán.
Teherán asegura que su programa nuclear tiene fines pacíficos, mientras que EEUU considera que un país tan rico en petróleo no tiene necesidad de energía atómica, por lo que esas actividades deben tener necesariamente objetivos militares.
Tras esa iniciativa iraní, en Berlín el jueves los tres países de la UE interlocutores de Teherán declararon que esas conversaciones han llegado a un punto muerto y la única salida era referir el programa a la ONU, un extremo que EEUU ha apoyado.
El Departamento de Estado ha anunciado que en la reunión de Londres estará representado por su “número tres”, el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos Nicholas Burns.
Tras la reunión en la capital británica, Burns continuará una gira por la India y otros países asiáticos, en los que también analizará el caso iraní.
Según explicó McCormack, “desde luego, Irán va a ser un asunto importante que abordará con el Gobierno indio”.
De manera paralela, el secretario de Estado adjunto para el Control de Armamento, Robert Joseph, se desplazará a la sede del OIEA en Viena y otros destinos europeos durante la semana próxima para mantener consultas.
“Forma parte del proceso consultivo que lleva al consejo de gobernadores del OIEA y mira a ver qué posibles acciones pueda emprender el Consejo de Seguridad”, declaró McCormack.
En una rueda de prensa con Merkel, Bush declaró que, acerca de la posible imposición de sanciones de la ONU a Irán, que “no quiero anticipar lo que el Consejo de Seguridad debería hacer, pero es lógico que un país que ha rechazado las aperturas diplomáticas sea llevado al Consejo de Seguridad”.
“Debemos colaborar y enviar un mensaje común a los iraníes de que su comportamiento de cara a lograr un arma nuclear es inaceptable”, sostuvo el presidente.
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