Acaba de nacer en Madrid la Unión de Propietarios de Hipotecas Impagables. En su mayoría son inmigrantes y el 90 por ciento de ellos ecuatorianos. Piden declararse en quiebra o suspender pagos y anuncian futuras movilizaciones.
No pueden pagar
Pagaron sus casas en España, durante el ´boom´, cuando el dinero estaba barato, hipotecándose hasta las cejas. El alza del Euribor y la crisis económica con su secuela de paro han convertido en morosos a miles de familias de inmigrantes.
Más de 150 familias latinoamericanas en
Madrid han decidido plantar cara a los bancos y a otras entidades financieras, y se han unido para buscar una salida a las hipotecas impagables. Llevan varias tardes de domingos reunidos en la sede de la
Asociación América España Solidaridad y Cooperación (Aesco).
El abogado de
Aesco, que asesora al grupo de endeudados,
Gustavo Fajardo, en declaraciones al periódico ” 20minutos” denunció que más de 120 mil familias tienen una orden de desahucio en territorio español (tanto familias extranjeras como españolas) y para ayudarlas han preparado un plan de acción.
Una de las propuestas tiene mucho que ver con lo que ha hecho la inmobiliaria Martinsa-Fadesa esta semana: declararse en quiebra o suspender pagos y solicitar en los Juzgados de lo
Mercantil la renegociación de sus deudas. Esta posibilidad, que antes estaba reservada solo para las empresas, desde septiembre del 2004 también está abierta para las personas particulares.
Las hipotecas asfixian a a los emigrantes
La crisis en España está destruyendo empleo a toda velocidad en los sectores dominados por la mano de obra extranjera, especialmente la construcción. Desde comienzos de año, el paro en este colectivo ha aumentado en 100.000 personas, y todos los expertos coinciden que la crisis todavía no ha tocado fondo.
Una fuente cercana a El Diario que reside en
Madrid desde hace 8 años, reveló que la situación es crítica para muchas de las familias que se endeudaron, puesto que han tenido que arrendar los dormitorios (en 250 y 300 euros) y ellos en condición de propietarios, han pasado a ocupar la sala para sumar sus ingresos y poder cancelar las cuotas del mes. La misma fuente precisó que los ingresos para un migrante, que generalmente ocupa las plazas de la construcción, apenas van entre 700 y 1.000 euros, de los cuales debe asignar entre 200 y 250 euros para gastos de servicios básicos.
La situación es más dramática cuando unos
200 mil migrantes han perdido sus puestos de trabajo debido a la crisis de la construcción, originada por el aumento del paro y la grave crisis económica por la que vive España.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR