La IV Cumbre de las Américas concluyó este sábado en Mar del Plata, al sur de Buenos Aires, con un acuerdo que refleja las diferencias que existen en el continente sobre el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Tras dos días de negociaciones los 29 países que apoyaban el ALCA no pudieron torcer la oposición de Hugo Chávez y sus aliados del Mercosur.
Bush asegura que tiene trabajo que hacer si quiere persuadir a Brasil de que acepte el ALCA
Las delegaciones de los 34 países optaron por incluir en el documento final las dos posturas encontradas sobre el tema y remitir la resolución de la discusión a un encuentro que tendrá lugar tras la reunión de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se celebrará en Hong Kong el próximo mes.
“Los acuerdos de libre comercio son eso, acuerdos que toman en cuenta la diversidad de los países”, declaró el presidente chileno, Ricardo Lagos, tras la reunión.
Agregó que “hay países más pequeños y más grandes y no puede haber reglas iguales para todos porque serían inequitativas en este momento”.
Tras dos días de negociaciones y acusaciones mutuas entre los que defendían la reactivación del proyecto del ALCA y los que se oponían a poner fechas al proceso, se mantuvo el bloqueo en la redacción de la declaración final de la Cumbre de las Américas.
Ni los intentos del presidente mexicano, Vicente Fox, a primeras horas de la mañana por rebajar el tono de sus críticas al Mercosur, al que el viernes acusaba de bloquear las negociaciones por “sus propios intereses”, ni una iniciativa presentada por Panamá lograron que los presidentes cerraran el acuerdo según la agenda prevista.
“Mi amor es amplio y total por los dos, por el Mercosur y por el ALCA, y si no hay un sí a mi propuesta de matrimonio, seguiré insistiendo y haciéndole más el amor al Mercosur y al ALCA”, dijo Fox en rueda de prensa.
La iniciativa de la mayor parte de los participantes, a instancias de Estados Unidos y México, de celebrar una reunión de ministros a más tardar en abril de 2006 para reactivar el proceso, se topó frontalmente con la negativa de los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) de no establecer fechas.
El Mercosur se mostró inflexible en el argumento de que no tenía sentido afrontar la empresa sin antes haber comprobado los resultados de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio, que el mes que viene se reúne en Hong Kong.
México, Canadá, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, Panamá, Perú, los países de la Comunidad del Caribe (Caricom), Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, República Dominicana y Estados Unidos apoyaron un texto, en el que se comprometían a “reunirse a más tardar en abril de 2006 para examinar y superar las dificultades existentes a fin de avanzar en las negociaciones del ALCA”.
Por su parte, las naciones del Mercosur proponían una redacción en la que se invitaba a “tomar nota de las dificultades que han surgido en el proceso del ALCA y que impidieron cumplir con el compromiso de concluir las negociaciones en enero de 2005”.
El párrafo agregaba el reconocimiento de que “no se han dado las condiciones necesarias para lograr un acuerdo de libre comercio a nivel hemisférico, equilibrado y equitativo” y se asumía el compromiso de instruir a los responsables de comercio de cada país para “evaluar el proceso y presentar recomendaciones”.
Panamá, uno de los dos países representados por su vicepresidente, el también canciller Samuel Lewis Navarro, presentó una propuesta en la que se contemplaba una reunión a lo largo de 2006, pero para “examinar las dificultades del proceso ALCA”, y no para “examinar y superar las dificultades a fin de avanzar en las negociaciones”, como figuraba en el texto apoyado por más países.
“Tenemos en cuenta las dificultades que ha tenido el proceso de negociaciones del ALCA y reconocemos la contribución significativa que los procesos de integración económica y la liberalización del comercio de las Américas”, comenzaba el documento presentado por los panameños.
Algunos presidentes, incluido el estadounidense, George W. Bush, ya habían abandonado la reunión antes de que se adoptara la decisión de incluir las dos posturas en el documento final.
Bush admitió tras su visita oficial a Brasil que el ALCA está lejos
Tras su reunión con el presidente Luiz Inazio Lula da Silva que tiene mucho trabajo que hacer si quiere persuadir a Brasil del gran valor que representa la instauración de la Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA), punto de discordia durante la última cumbre de las Américas.
Bush en cambio se mostró optimista tras su reunión con Lula y señaló que “tiene que convencerse, como toda la gente de América debe convencerse, porque un acuerdo de comercio en nuestro hemisferios es bueno para el empleo y la calidad de vida”, aseguró.
El presidente estadounidense, en su primer viaje a Brasil, intentaba también mejorar la imagen de su país en América Latina. Horas antes, en un encuentro con líderes jóvenes, Bush restó importancia a las manifestaciones enormes, en ocasiones violentas, en Argentina.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR