Un total de dieciocho personas, incluidos dos soldados etíopes, han muerto en las calles de Mogadiscio en los duros combates registrados en esta capital. En los choques armados, los más graves que se registran desde hace una semana, participan, por un lado, combatientes islámicos y milicianos del clan Hawiye, el más importante de Mogadiscio, y, por el otro, soldados del Gobierno y tropas de Etiopía.
Choque entre los combatientes islámicos y tropas de Etiopía.
Los heridos son más de setenta, la mayoría de ellos ingresados en el principal hospital de esta capital, el Madina.
En un punto del centro de la ciudad los vecinos estaban arrastrando el cadáver de un soldado etíope, en una escena que ya se había registrado el pasado 21 de marzo, pero uno de los milicianos que lo vio pidió a los pobladores que dejaran de hacerlo.
Además de las víctimas, en los combates quedaron destruidos dos vehículos del Ejército etíope, uno des ellos un carro de combate.
En las operaciones participaron tres helicópteros de combate de las fuerzas etíopes que están presentes en Somalia desde la ofensiva que lanzaron el 24 de diciembre en contra de las milicias islámicas, que habían llegado a ocupar Mogadiscio y vastas áreas del país.
Enfrentamientos sociales
Estos enfrentamientos son las más graves que protagonizan en mucho tiempo milicianos del clan Hawiye, al que pertenecen el 25 por ciento de los habitantes de este país y que es el mayoritario en Mogadiscio.
A mediados de este mes, este clan anunció que había decidido no combatir a los soldados del Gobierno y a las fuerzas etíopes, una decisión de difícil aplicación por el complicado entramado de subclanes somalíes y porque muchos de los combatientes no responden a sus líderes étnicos, sino a los dirigentes islámicos.
Ahora, en cambio, la lucha está protagonizada por los milicianos del clan y los combatientes islámicos, con el único objetivo de combatir al Gobierno provisional y la ocupación de las fuerzas etíopes.
“Seguiremos luchando hasta que hayan salido las tropas de Mogadiscio”, afirmó un portavoz del clan, Ahmed Diriwe.
Al clan Hawiye pertenecen, entre otros, el primer ministro del Gobierno provisional, Mohamed Ali Ghedi.
Desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, Somalia vive sin un Gobierno que haya logrado imponer su autoridad. A las luchas entre los diferentes clanes se sumaron el año pasado los milicianos islámicos.
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