Tras el varapalo electoral por la bajísima participación, los 25 afrontan la aprobación de la Carta Magna como una ocasión de recuperar la credibilidad política.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Lunes, 16 de marzo 2026
Tras el varapalo electoral por la bajísima participación, los 25 afrontan la aprobación de la Carta Magna como una ocasión de recuperar la credibilidad política.
REUNIÓN EN LUXEMBURGO
La presidencia irlandesa de la Unión Europea pidió ayer a los socios
comunitarios un esfuerzo para cerrar esta semana la Constitución europea, pese
al tono general de desánimo que reinó en su encuentro de ayer en Luxemburgo por
el escaso eco popular de las últimas elecciones al Parlamento europeo.
Este ambiente, que también se tradujo en una fuerte autocrítica,
impregnó la reunión y se dejó ver en las primeras palabras de Brian Cowen,
presidente del Consejo y ministro de Exteriores irlandés, que inició la reunión
pidiendo a sus colegas que levantaran la mano aquellos que hubieran ganado las
elecciones europeas celebradas ayer. “Que levanten la mano los que hayan ganado
las elecciones, pero los Gobiernos recientemente elegidos no”, dijo.
La
petición se justificaba, según Cowen, en que “la credibilidad política” de los
veinticinco gobiernos está en juego si no se llega a un acuerdo el viernes
próximo.
El responsable irlandés recordó que los líderes de la UE se
comprometieron en marzo a resolver sus diferencias sobre el tratado
constitucional “durante la presidencia irlandesa” de la Unión, que finalizará el
30 de junio. Con ese objetivo se reunieron ayer los ministros de Exteriores de
la UE en una última sesión negociadora antes de la cumbre de Bruselas del jueves
y viernes próximos.
Concesiones de la presidencia
irlandesa
Con la vista puesta en la reunión de finales de esta
semana y la premura de lograr un acuerdo dentro de su mandato, la presidencia
irlandesa decidió ayer aceptar buena parte de las enmiendas británicas al texto
constitucional. Así, se admitió conservar su poder de veto en cooperación
judicial, fiscalidad, seguridad social, contribuciones al presupuesto
comunitario y política exterior y de seguridad.
También se ha descartado
incluir una mención al cristianismo en el preámbulo de la Constitución. La
presidencia ha reescrito el texto y ha suprimido la cita del historiador griego
Tucídides sobre la definición de democracia, aunque ha conservado la referencia
global a “la herencia cultural, religiosa y humanista de Europa”. Se pone así
fin a los deseos de República Checa, Portugal, Lituania, Malta, Eslovaquia y
Polonia, que desde los trabajos de la Convención que elaboró la primera
propuesta han hecho grandes esfuerzos para recoger el Cristianismo en la Carta
Magna.
Por otra parte, el texto limita la capacidad de la UE de
profundizar en la cooperación judicial y diluye el alcance de la Carta de
Derechos Fundamentales de la UE que incorporará la futura Constitución.
Reacciones de Francia y España
Para el titular de Exteriores francés, Michel Barnier, la elevada
abstención en las elecciones ha puesto de relieve además la “necesidad política”
de que los jefes de Estado y de Gobierno respondan con la aprobación del texto
constitucional. “Hay voluntad de no dramatizar las reservas o demandas”,
manifestó, al opinar que la abstención “extremadamente fuerte” ha mostrado que
las preocupaciones de la opinión pública son la seguridad, la estabilidad en el
mundo y los temas sociales, pero para abordar todo ello “hace falta que la casa
europea esté en orden” y para ello es precisa la Constitución.
Según
explicó, la próxima reunión de jefes de Estado y Gobierno pondrá sobre la mesa
dos documentos. Uno recogerá los puntos que pueden considerarse listos para su
aprobación, mientras el otro planteará los que aún están abiertos y que deberán
ser resueltos por los máximos representantes.
Entre estos últimos, según
reconoció el ministro Miguel Ángel Moratinos, están el reconocimiento de la
cristiandad en el preámbulo de la Constitución, la elección del presidente de la
Comisión, la ampliación de los temas que se tomen por mayoría cualificada, el
reparto de escaños y la formulación del voto por mayoría cualificada en el
Consejo.
El ministro español abogó incluso por recuperar el “espíritu
federalista” en la Constitución. “No vamos a obviar los resultados, no podemos
quedarnos con los brazos cruzados, sino que debemos involucrar cada vez más a
los ciudadanos. La conclusión inmediata es que hay que construir Europa y la
mejor respuesta es la Constitución. Lo que los ciudadanos no entenderían sería
que fracasáramos en la Constitución, sería la confirmación de que no se puede
seguir construyendo Europa”, manifestó.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A