La XVI Cumbre Iberoamericana concluyó el domingo con un retórico consenso para defender los derechos de los emigrantes, una crítica a la construcción de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México, y pocos avances en las relaciones bilaterales entre Uruguay y Argentina, y Chile con Bolivia.
Zapatero quiere que el rey medie en el envenenado conflicto entre Uruguay y Argentina
El documento final de esta cumbre firmado por los presidentes denominado “Compromiso de Montevideo sobre Migraciones y Desarrollo” señala como urgente continuar y profundizar el análisis global de la migración iniciado en el Diálogo de Alto Nivel que tuvo lugar en Naciones Unidas el 14 de setiembre pasado.
El documento, de renovada retórica y exento de soluciones y propuestas prácticas, señala que es necesario abordar en la agenda iberoamericana el tema de la migración desde una perspectiva integral. El texto además reconoce la importancia de la contribución del trabajo de los migrantes al crecimiento de las economías de los países de acogida y de origen.
Las remesas no deben ser catalogadas como ayuda oficial al desarrollo puesto que son flujos financieros privados de solidaridad familiar y responden al derecho de todo ser humano de asistir de modo individual al sustento o bienestar de otras personas, afirma el documento.
En su punto 17, el documento expresa que “migrar no es un delito, por lo que los estados no desarrollarán políticas orientadas a criminalizar al migrante”. La protección de los derechos de las personas menores de edad debe formar parte activa de los grandes debates sobre migraciones, agrega.
También se dice que la aplicación de programas de trabajadores temporales documentados coadyuva a elevar las potencialidades de los trabajadores migrantes, beneficiando a los países de destino y contribuyendo al desarrollo de los países de origen.
Zapatero quiere que el rey sea el “impulsor del diálogo” entre Uruguay y Argentina”
El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo este domingo que la mediación del rey Juan Carlos de Borbón en el conflicto por la plantas fue solicitado por Argentina y aceptado por Uruguay por ser una persona “querida y respetada por ambas partes”.
El jefe del Gobierno recordó que el rey “tiene una especial vinculación con la Comunidad Iberoamericana” y es por esta razón que surgió la posibilidad de que sea un facilitador del diálogo entre los dos presidentes.
“Es un impulsor del diálogo, un impulsor querido por ambas partes, respetado por ambas partes, lo cual es un buen principio, un buen principio para poder llegar a un acuerdo en esta cuestión”, indicó Zapatero.
“Es un conflicto difícil, y España siempre quiso la resolución de este tema. En la Cumbre se dio un paso más”, indicó.
El jefe del Gobierno español cree que es “enormemente positivo” para Argentina y Uruguay que España ayude a “encontrar en un tiempo razonable un acuerdo que pusiera fin a este conflicto”, pero opinó que hay que esperar que comiencen los contactos.
“Este es un momento para dejar que empiecen las cosas a rodar, que empiecen a planificarse las reuniones, los contactos y que también actuemos con prudencia ante el proceso, mucho más cuando sabemos que ha sido y es un conflicto difícil entre Uruguay y Argentina”, señaló. “Vamos a esperar a ver si esa tarea concluye con éxito”, concluyo.
Como es sabido el presidente argentino abandonó la Cumbre en las primeras horas y no participó en los Plenos.
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