El candidato presidencial sandinista Daniel Ortega admitió implícitamente que se cometieron crímenes de lesa humanidad contra las comunidades mískitas durante su régimen de los años 80 y se comprometió a indemnizarlos, si gana los comicios del 5 de noviembre. El sandinista Daniel Ortega tiene otro caso pendiente ante la CIDH por la denuncia de violación de su hijastra Zoilamérica Narváez.
Nicaragua: el país se apronta para una nuevas elecciones el 5 de Noviembre
El candidato presidencial sandinista Daniel Ortega admitió implícitamente que se cometieron crímenes de lesa humanidad contra las comunidades mískitas durante su régimen de los años 80 y se comprometió a indemnizarlos, si gana los comicios del 5 de noviembre.
En un discurso de campaña pronunciado en la comunidad indígena de Waspán, ubicada en el vértice norte de la costa caribeña, cuyo texto fue difundido el fin de semana por su casa de campaña, Ortega, que aparece favorito en las encuestas, afirmó además que indemnizará a miles de mískitos que perdieron sus tierras en esa época.
Ortega, candidato presidencial por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), llamó a todos los políticos mískitos que militan en otros partidos, a comprometerse a que no habrá nunca más guerra en Nicaragua.
Estamos construyendo una nueva Nicaragua y aquí, estamos construyendo también, unas nuevas relaciones de paz, de trabajo, de reconciliación… tenemos el compromiso de indemnizar a todas las familias que fueron afectadas por la guerra, sobre todo, a lo largo del Río Coco” fronterizo con Honduras, afirmó.
Promesas de campaña
“Que donde se destruyó una vivienda, se construya una vivienda digna; donde se destruyó un templo, se levante un templo; donde las familias perdieron animales domésticos, ganado, cerdos, gallinas… que se les indemnice, se les recompense”, dijo.
“Puedo jurar ante Dios que nunca volveremos a tomar las armas, que nunca volverá a haber guerra en Nicaragua, nunca volverá a haber servicio militar en Nicaragua”.
Ortega que es favorito en las encuestas de opinión para ganar los comicios, viajó a las comunidades mískitas ese día luego de conocer que un grupo de indios mískitos denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington, que cometió delitos de lesa humanidad y genocidio contra esa etnia durante su régimen de 10 años.
“Navidad Roja”
Los hechos fundamentados con documentos y testigos por la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) de Nicaragua, se refieren a un operativo conocido como “Navidad Roja” ejecutado por el ejército sandinista a inicios de los ochenta, para desalojar a unos 10 mil mískitos de la zona fronteriza con Honduras, que se habían unido a las fuerzas “contras” apoyadas por Estados Unidos.
La denuncia dice que hubo centenares de muertos, torturados, desaparecidos y daños a la propiedad.
En su discurso, Ortega hizo un llamado al líder mískito, Osorno Coleman, que es uno de los denunciantes, a que no siga hablando de guerra. Osorno aseguró recientemente que si Ortega regresaba al poder la guerra podría regresar a Nicaragua.
Hace varias semanas, la CPDH organizó un denominado Foro de la Verdad en el que sobrevivientes de esas acciones dieron testimonios conmovedores.
Ortega tiene otro caso pendiente ante la CIDH por la denuncia de violación de su hijastra Zoilamérica Narváez, quien alega que hubo denegación de su caso porque el legislativo nicaragüense y el Poder Judicial controlados por Ortega y el líder liberal Arnoldo Alemán, no atendieron su caso y finalmente lo dieron por prescrito. Alemán sufre condena de 20 años de cárcel por corrupción.
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