Esto es Jauja, amigos. Pasen y vean. José Luís está dispuesto a ganar el partido electoral aunque sea de penalti en el último minuto, regalando, a derecha e izquierda, porque todo vale en el juego, como en el amor y en la guerra. Ya sea ésta la del Líbano, Irak o Afganistán.
José Miguel Alvarado
Decía ayer, tal como hoy, que durante el mandato del socialista español José Luís Rodríguez Zapatero cualquier cosa es posible. Y no me equivoqué, a juzgar por los acontecimientos políticos vividos durante los últimos días en la España de las Civilizaciones y de la Educación para una ciudadanía obediente.
De la Ceca a la Meca de un programa electoral virtual, el responsable de la gestión del gobierno español se tuneó la semana pasada, para, acto seguido, en una arriesgada pirueta en la cuerda floja, hacer, con retraso, la crisis de gobierno que según asesores entusiastas, le permitirá acudir a las urnas como a un niño a su Primera Comunión. Ahí, dicen, le aprieta el zapato. Y la memoria histórica, que no es poca.
Ahora mismo, España es Jauja y ese muchachito de Valladolid, ese, Zp, al que el líder de la oposición llama “bobo solemne”; ese por el que no ha pasado la universidad y ese al que todito el PP y más ciudadanía peninsular e isleña descontenta, motea y desprecia; ese que manda lo que no está escrito, se irá de vacaciones con los objetivos cumplidos y un Bonus bajo el brazo, en forma de tiempo ganado a los puntos para agotar su mandato. O no.
Hay que reconocer que el gallo de León ha recibido lecciones de canto y cacarea de buten el muy pillo, porque cuando menos te lo esperas aprieta el cinturón político sin ninguna delicadeza. Tirón tras tirón, la derecha liberal opositora luce ya una cintura de avispa, pues no hay mal que por bien no venga, ni cien años dure, como para pasar tan mal Rato.
Mientras, en este periodo estival de temperaturas extremas, o frío o calor, los españoles, indiferentes o no hacia la política, se preparan para dar buena cuenta de la dieta mediterránea y comer como Heliogábalo, que era un emperador. Se irán o no de vacaciones, pero lo harán felices, sin la ministra Salgado aguándoles la fiesta con sus saludables ocurrencias, que es lo que va a administrar en esas desmadejadas y escoradas Administraciones Territoriales.
La ciudadanía ha cobrado la extra tras el trasquilón de Hacienda, las subidas de hipoteca y de la cesta de la compra y lo que quede se lo gastará sin miedo a embarazarse, porque, para fomentar el sexo seguro, a este lado del Atlántico la natalidad tiene premio y la no natalidad también. Dos mil quinientos eurazos para dodotis absorbentes. O lo que se tercie. Todo, menos una legislación coherentes en defensa de nuestra especie.
España es Jauja, amigos, con la fabrica de plata a producción completa para sufragar las promesas electorales que a troche y moche idean Pepelu y Terelu, esa pareja de prestidigitadores con chistera, sin encomendarse a Dios, ni al Diablo, o mirar por el gasto. Ya habrá momento propicio, no ahora que hay que poner buena cara al mal tiempo y sacar pecho ante las generales.
De modo que cuando algunos pensaban, yo entre ellos, que a Zapatero, ¡Ay mi Pepelu!, le había llegado la hora del canto del cisne, va y sorprende con ese empeño que tiene de autorrealizarse como alumno aventajado, para doctorarse con sobresaliente cum laudem en el uso y abuso del BOE, que por algo es su Jefe.
Esto es Jauja, amigos. Pasen y vean. José Luís está dispuesto a ganar el partido electoral aunque sea de penalti en el último minuto, regalando, a derecha e izquierda, porque todo vale en el juego, como en el amor y en la guerra. Ya sea ésta la del Líbano, Irak o Afganistán.
Al parecer, vale todo menos un buen diagnóstico sobre una mala gestión. Eso es como pedir cotufas en el golfo. Que se lo digan si no a ese gallego de tierra adentro, que es líder de la oposición conservadora. Un insensato con pedales, que se ha atrevido a pedir las actas de la negociación con ETA, presto a confiar en la buena fe del presidente.
Rajoy, el jefe de la oposición, le sermoneó con un discurso Entre limones, no sin advertir que era el más doloroso por él jamás pronunciado y no era para menos. El que avisa no es traidor y la reprimenda hizo mella, porque “no es lo mismo tener los ojos abiertos que estar despierto”, para llegar a buen puerto.
“Está muy bonito exportar alianza de civilizaciones, pero es más importante exportar solvencia política, seguridad jurídica, confianza económica, una educación competitiva, capacitación tecnológica, infraestructuras. Este es el rumbo, estas son las reformas que hay que abordar cuanto antes. Las mismas que ha puesto en marcha la señora Merkel en Alemania y que prepara el señor Sarkozy en Francia” (Mariano Rajoy, Debate del Estado de la Nación, 2007)
Sin embargo, amigos, a todas luces, vivimos en ese paraíso, fabuloso y maravilloso de la abundancia del nuevo socialismo. La Jauja de la Leyenda.
Y ya lo dice el refrán: Allá van leyes, do quieres Reyes.