Tras la reunión con el lehendakari Ibarretxe, que sabe tanto o más que el maestro Ciruelo, Zp debería estar, como dicen por acá, en un callejón sin salida, o dicho de otro modo, en un callejón con una salida simple: disolver las Cámaras y convocar para octubre o noviembre.
José Miguel Alvarado
Hecha, más o menos, la foto preliminar del proceso en pro de la unidad de los partidos demócratas contra ETA, parece claro que el Presidente español José Luís Rodríguez Zapatero se va a quedar como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando en su empeño por agotar la legislatura.
Tras la reunión con el lehendakari Ibarretxe, que sabe tanto o más que el maestro Ciruelo, Zp debería estar, como dicen por acá, en un callejón sin salida, o dicho de otro modo, en un callejón con una salida simple: disolver las Cámaras y convocar para octubre o noviembre.
Según veo la situación, a Zp le va a hacer falta más ingenio que el derrochado por Francisco de Rojas Zorrilla – “escribió la comedia Entre bobos anda el juego” -, para lograr un matrimonio de éxito en la unidad de la política antiterrorista, salvo que tenga un conejo en la chistera y no lo diga.
Uno. Porque Ibarretxe, sin pelos en el corazón, ha reventado cualquier posibilidad de unidad con el PP al poner como condición el fin de la Ley de Partidos, en teoría vigente.
Dos. Porque tampoco veo a Rajoy cediendo en lo de la Ley de Partidos y el Pacto contra el Terrorismo salvo que el líder de la oposición se vuelva loco, le de una ventolera, lo cual no parece probable, o le hagan otro mudo.
Tres. Porque no veo a Zp arriesgándose a un nuevo fracaso político y tampoco volviendo al Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo, que el mismo propuso y dinamitó.
Cuatro. Porque hasta ahora, su política ha sido de lo más consecuente. Ha respondido a sus valores, y no creo que los cambie de la noche a la mañana. De ahí que Philip Pettit, su ideólogo, le haya calificado con un sobresaliente en entrevista con el “El Mundo”. Las consecuencias no cuentan para sacar nota.
Cinco. Porque ha quedado muy claro que todos los demócratas están unidos contra la barbarie de ETA y en caso de atentado todos estarán detrás de Zp. ¡Pues no faltaba plus…!
Seis. Porque en el fondo de tantas idas y venidas oficiales, oficiosas, extraoficiales, secretas, fantasmas, inexistentes, inconvenientes, etc. a cuenta de llamado proceso de paz y de la política antiterrorista lo más sensato es pensar que estamos ante un gran sofisma.
De modo que la posibilidad de conciliar políticas opuestas contra la violencia, antes de que acabe la legislatura, es una quimera, como dije en mi anterior artículo.
En conclusión, Zp vive en el cuarto de hora de Rabelais y sí por acá no hay gato encerrado (¿?), habrá anticipo electoral o un final de mandato agónico.
Por eso, cierro este largo artículo con un decíamos ayer tal como hoy: “No hay razón en el terrorismo, no hay sentido en el terrorismo, no hay política en el terrorismo. Sólo hay terror, muerte, chantaje. Sólo hay voluntad de someter, de sojuzgar, de destruir la moral de los hombres, de eliminar sus convicciones” (discurso de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero).
Pero hoy por hoy, “somos menos libres”, como ha dicho Rosa Diez. ETA no pierde el tiempo
Posdata:
-Sobre el dicho del Gallo de Morón de la Frontera existen diferentes interpretaciones pero casi todas se resumen en el sentido de la frase.
-El maestro Ciruelo, polígrafo, fue un ilustre matemático del renacimiento español.
– Entiéndase por “sin pelos en el corazón” el atributo de aquel que va de defensor de los derechos humanos.
-Francois Rabelais, humanista del renacimiento francés, fue un bebedor con ingenio que se las compuso para salir de una difícil situación.
-Un sofisma es un argumento con el que se quiere persuadir de lo que es falso (RAE).
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR