EEUU ofrecía 5 millones de dólares por información sobre su paradero
Setmarian, alias ´Abu Musa Al Suri´, está considerado un cabecilla de Al Qaeda en Europa y forma parte de la ´shura´ de la organización, el grupo de consejeros de Usama bin Laden. Vivió en España hasta 1995, en Madrid y Granada. Está casado con una española, con la que tiene un hijo y que conoció a finales de los 80 en la Escuela Oficial de Idiomas de la capital española.
De España se trasladó a Londres, donde trabajó como director de la revista ´Al Ansar´, perteneciente al Grupo Islámico Armado (GIA) argelino. El redactor jefe de esta publicación era el clérigo palestino Abu Qutada, convertido en dirigente espiritual de Al Qaeda.
El año pasado, el Gobierno de Estados Unidos anunció una recompensa de cinco millones de dólares a cambio de información que condujese a la captura de Nasar. La página web ´Rewards for Justice´, del Departamento de Justicia de Estados Unidos, describe a Nasar como ex entrenador en los campamentos terroristas en Afganistán y afirma que colaboró en el entrenamiento de extremistas en el uso de venenos y sustancias químicas.
En el mismo dominio también se establece que probablemente se encuentre en Afganistán o Pakistán. A Setmarian se le relaciona con varios de los implicados en la masacre del 11-M y es sospechoso de haber participado en la preparación y ejecución de los atentados.
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón dictó contra él una orden de busca y captura y, hasta ahora, se pensaba que podría refugiarse en las montañas que hay entre Pakistán y Afganistán.
El departamento de Estado de EEUU estableció a finales del año pasado una recompensa de 5 millones de dólares por información sobre el paradero de un miembro de Al Qaeda identificado como Mustafá Setmariam Nasar.
EEUU dijo que había sido entrenador en los campos de extremistas en Afganistán donde enseñó el uso de venenos y químicos. Nasar tiene doble nacionalidad, siria y española, dijo el Departamento de Estado.
Un agente policial en Quetta señaló que se creía que el hombre fallecido en el tiroteo era saudí y le identificó como Sheij Ali Mohamed Saleem.



















