Pensamiento y Cultura, Política

Don Felipe de Borbón: “El vigor de nuestra democracia”

El 21 de Octubre, el Prícipe Felipe de Borbón, heredero de la Corona de España, ofrecía en Oviedo un importante discurso con motivo de la entrega anual del los premios internacionales que llevan su nombre. Ofrecemos a nuestros lectores un extracto de sus palabras

VÍCTIMAS DE ETA

“Ayer conocimos que quienes han martirizado durante tantos años a la sociedad española con su violencia terrorista asumen su derrota. Es, desde luego, una buena noticia. Es, sobre todo, una gran victoria de nuestro Estado de Derecho. Una victoria de la voluntad y determinación de las instituciones democráticas; del sacrificio y el trabajo abnegado, y eficaz, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad; en definitiva, del conjunto de nuestra sociedad. En esta hora en la que la libertad y la razón se abren camino sobre la barbarie, quiero volver la mirada, querría que todos unidos volviésemos la mirada, con inmenso cariño y respeto hacia las víctimas, hacia su dolor y rendir el homenaje más emocionado a su memoria, y dignidad. “

ESPAÑA FRENTE A LA CRISIS

“Este año conmemoramos el bicentenario del fallecimiento de Gaspar Melchor de Jovellanos, figura clave de nuestra Ilustración. Su obra es un testimonio del patriotismo más noble y de la lucha contra los males y las ignorancias de su época. Le guiaron siempre las luces del conocimiento, de la moral y de la ética. Cuando fue nombrado ministro de Gracia y Justicia escribió: “Haré el bien; evitaré el mal que pueda”. Esas palabras define a este gran español que tanto contribuyó al progreso de Asturias y cuyas ideas son un referente para todos, más aún en estos tiempos difíciles, como los que él mismo vivió.

Ciertamente, no es fácil este tiempo, pero es el nuestro, es el que nos ha tocado vivir. Vivimos hoy una crisis –ya larga- que nos afecta de pleno, con graves consecuencias en todos los órdenes, y cuyas dimensiones y complejidad están poniendo a prueba nuestros modos de vida y nuestras capacidades. Si queremos resolver los desafíos que nos plantea, debemos actuar con decisión y valentía.

Conocemos el camino para conseguirlo. Y en ese camino todos tenemos un compromiso cívico. Ninguna gran nación puede abordar la crisis desde el pesimismo. Ninguna gran nación puede salir de ella sin el concurso de todos. Cumplamos cada uno con nuestras responsabilidades y promovamos un espíritu colectivo de superación, de ilusión y de esperanza que descanse en las bases sólidas que ya tenemos. Porque a lo largo de estas ultimas décadas han sido muchos los éxitos y los logros que hemos alcanzado juntos, no sin sacrificios ni renuncias, y de ellos nos debemos sentir legítimamente orgullosos. Tenemos, en fin, buenas razones para sentir autoestima y esperanza, y para saber que podemos nuevamente superar las dificultades y los desafíos que tenemos por delante.

Los españoles debemos ser conscientes de que estamos en una empresa común en la que hoy, más que nunca, tenemos que estar unidos en torno a nuestros grandes objetivos nacionales, muy especialmente, para afrontar ese gran reto que es recuperar el empleo. Recuperarlo a todos los niveles y, sobre todo, para los más jóvenes, que quieren, que tienen derecho, a que la sociedad les abra las puertas de la esperanza.

Levantemos también la vista y miremos hacia el exterior. Si a comienzos del pasado siglo Europa era la solución a los problemas históricos de España, en estos momentos –y para el futuro que ambicionamos- es imprescindible avanzar resuelta y solidariamente en la construcción europea, que se encuentra hoy en una de sus encrucijadas más decisivas de su historia.”

EL VIGOR DE NUESTRA DEMOCRACIA

“El difícil tiempo que vivimos exige también que evitemos las confrontaciones y las divisiones estériles; que respetemos y seamos capaces de integrar después, en beneficio del interés general, las sensibilidades y las opiniones divergentes. Busquemos, con sentido de la responsabilidad, criterios comunes en lo esencial. Debatir rigurosamente no es enfrentar, sino construir; aportar soluciones no es sinónimo de repudiar por sistema las ajenas; y llegar a acuerdos siempre propicia la generosidad, el compromiso y la confianza. El vigor de nuestra democracia no es en absoluto ajeno a cada uno de nosotros, a nuestra voluntad participativa en lo público, a nuestra entrega en el trabajo, a que los principios morales cohesionen de forma firme y duradera nuestra sociedad.

Es ésta también una hora para engrandecer nuestra solidaridad. Desde que comenzó la crisis, las familias, las instituciones sociales -muchas de ellas galardonadas con nuestros Premios-, y miles de ciudadanos están dando un ejemplo de sacrificio por quienes más lo necesitan. Merecen por ello el agradecimiento más sincero de la sociedad y nos permiten sentir la íntima alegría, dicho con las hermosas palabras del poeta, de que muchos corazones no laten en vano, pues no son indiferentes a la desgracia ajena.

Decía Jovellanos que “la virtud y el valor deben contarse entre los elementos de la prosperidad social y sin ella, toda riqueza es escasa, todo poder es débil. Sin virtud ni costumbres –afirmaba-, ningún Estado puede prosperar, ningún Estado puede subsistir. Sin ellas el poder más colosal se vendrá a tierra, la gloria más brillante se disipará como el humo”.

Hoy hemos sido testigos en este Teatro Campoamor de cómo el esfuerzo, la humildad, el sacrificio y la búsqueda de la excelencia han dado sentido a las vidas de nuestros premiados. De ellos hemos aprendido a tener una mentalidad abierta al mundo. Con ellos hemos sentido la fuerza transformadora de las ideas. Nos han contagiado la pasión por crear, la ilusión por innovar. Son valores e ideales a los que nunca deberemos renunciar y que siempre nos deben inspirar.

El recuerdo de nuestro Jovellanos y la ejemplaridad de nuestros Premiados iluminan este solemne acto. Tan distantes en el tiempo pero tan cercanos en un mismo espíritu: un espíritu de valentía, de superación y de modernización. Todos, ellos y nosotros, unidos en esta ceremonia, símbolo ya de la cultura universal, que, desde Asturias y con gran orgullo, España ofrece al mundo. “
 


Aquí puedes leer el discurso completo

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú