Los socialistas votaron en contra de Barroso con la excepción de la delegación española, que se desmarcó de la posición del grupo para darle “un voto de confianza”.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Martes, 21 de julio 2026
Los socialistas votaron en contra de Barroso con la excepción de la delegación española, que se desmarcó de la posición del grupo para darle “un voto de confianza”.
EL PARLAMENTO LE ELIGIÓ AYER
El 30 de junio fue designado por los jefes de Estado y Gobierno y ayer el
Parlamento Europeo le dio su respaldo. Pero fue antes de la votación cuando hizo
su más clara declaración de intenciones, al señalar ante la Cámara que, tras la
crisis de Iraq, Europa debe pelear por su unidad.
Sobre la relación con
EEUU aseguró que “podemos ser europeístas y defender al mismo tiempo la relación
trasatlántica”. Confirmó esta vocación conciliadora al reconocer que “el mayor
reto no es el euroescepticismo de unos pocos, sino la euroapatía de muchos”.
En votación secreta, Barroso obtuvo 413 votos, procedentes sobre todo de
los conservadores (268 escaños), liberales (88) y derechistas de la Europa de
las Naciones (27), pero votaron en su contra 251 diputados de entre los
socialistas (200 escaños), verdes (42), izquierdistas (41) o euroescépticos
(37).
Entre los españoles, votaron en contra Bernat Joan (Esquerra
Republicana de Catalunya), Raül Romeva (Iniciativa per Catalunya-Verts) y Willy
Meyer (Izquierda Unida). Josu Ortuondo (Partido Nacionalista Vasco) se
abstuvo.
Jaime Mayor Oreja ya había expresado antes del nombramiento del
portugués su “satisfacción por que Barroso sea el candidato a presidir la
Comisión Europea”. Abogó por un apoyo masivo pues en el debate constató que
“todos hemos dicho que hay que fortalecer las instituciones europeas y en
particular la Comisión. En ese punto todos estamos de acuerdo, la cuestión es
cómo fortalecer a la Comisión, si fortaleciendo al presidente o castigándole con
el voto”. En su opinión, “el fortalecimiento de la Comisión exige que el
presidente de la Comisión tenga un primer y amplio respaldo en el conjunto de
esta Cámara”.
La excepción
socialista
Dentro del Partido Socialista Europeo la única
excepción fue, precisamente, la delegación española, que sí dio su apoyo al
candidato portugués.
Enrique Barón explicó el voto a favor de los
socialistas españoles por su voluntad de “darle una oportunidad”, y a la luz de
que todavía deberá ser refrendado por el Pleno del Parlamento cuando presente al
Colegio de Comisarios y su programa político para los próximos cinco años. Los
socialistas españoles han argumentado que darán “un voto de confianza” a
Barroso, para ver si transforma lo que ha anunciado “en un programa creíble”, al
tiempo que subrayan que habrá ocasiones de votar a favor o en contra de su
programa o del equipo que formará.
Primera
intervención como presidente
Barroso asumirá formalmente su cargo
el próximo primero de noviembre, cuando comience a desempeñar sus funciones la
futura Comisión, en la que los Estados miembros tendrán cada uno un solo
comisario.
El futuro presidente de la Comisión Europea prometió en su
primera intervención tras ser elegido que de los 24 miembros de su Ejecutivo,
que presentará “en la semana del 23 de agosto”, al menos ocho serán mujeres. En
el actual Ejecutivo hay siete mujeres de un total de 30 comisarios, lo que
representa un 23%.
Uno de los comisarios se encargará de los Asuntos
Exteriores, hasta que el actual Alto Representante de Política Exterior y de
Seguridad común de la UE, Javier Solana, se convierta en ministro de Exteriores,
dentro de dos años, dijo Barroso. En cuanto a la distribución de las carteras,
Durão señaló que aún no lo tiene decidido, pero rechazó en todo caso que haya
“comisarios de primera y segunda clase, porque perjudicaría a la colegialidad”.
Afirmó que “las carteras no se distribuirán de acuerdo a la nacionalidad
sino a la competencia” de cada uno de los miembros. Barroso manifestó el deseo
de contar con una Comisión Europea “fuerte e independiente”, porque eso iría “en
interés de todos”. “La Comisión no está para pelearse con los gobiernos”,
concluyó Barroso.
Planes
inmediatos
Respecto al futuro del Pacto de Estabilidad, que
recordó lo es también “de Crecimiento”, recalcó que “no es razonable en este
momento revisar el Tratado, sino adelantar los trabajos sobre una interpretación
que no perjudique el crecimiento”. Barroso dijo que, por ejemplo, hay que
persuadir a los Estados de hacer las reformas estructurales necesarias cuando
están en superávit y no en déficit.
También mostró su deseo de crear
“una coalición entre los que de verdad quieren hacer avanzar el proyecto
europeo”, independientemente de los grupos políticos de los que provengan. Sobre
esta cuestión aseguró no sentirse un presidente de derecha elegido por la
derecha, puesto que ha recibido casi el 60 por ciento de los sufragios, lo que
indica que buena parte de los socialistas también le respaldaron.
En
materia de relaciones exteriores, se pronunció además en contra de toda
violación de los Derechos Humanos. “Los Derechos Humanos son sagrados para
nosotros. No voy a negociar con esto”, aseguró. Preguntado en concreto por el
caso de Rusia, dijo que “redunda en nuestro propio beneficio y de Rusia tener
una relación amistosa, aunque criticaré los abusos de los derechos humanos en
Rusia o en cualquier sitio, como lo hice en Iraq y en países terceros”.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A