El primer ministro ruso, Vladímir Putin, dijo que Moscú está dispuesta a tratar el asunto de los derechos humanos en Rusia siempre y cuando la Unión Europea (UE) ponga fin a los abusos contra las libertades cívicas en su propio territorio.
“Hay que tratar todo el conjunto de problemas, tanto en Rusia, como en Europa, para poder resolverlos”, declaró Putin durante una rueda de prensa conjunta con el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Barroso, posterior a sus negociaciones.
Barroso informó de que durante su reunión con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, había expresado la «preocupación» de la UE por los últimos asesinatos de varios periodistas y abogados en Rusia.
“La opinión pública de los países europeos está preocupada con motivo de los recientes sucesos en Rusia, como los asesinatos de varios periodistas y defensores de los derechos humanos”, indicó, según las agencias rusas.
Putin, visiblemente molesto, criticó el hecho de que Barroso planteara este asunto en el Kremlin, pero lo anunciara en una rueda de prensa donde estaba ausente Medvédev, que de esta forma no podía contestarle.
“No puedo hablar en nombre del presidente ruso, por lo que pido al señor
Barroso que reciba el rebote de parte del Gobierno de Rusia, pues conozco muy bien la postura de mi país”, indicó. Precisó que “Rusia está dispuesta a tratar cualesquiera asuntos, incluidos los relacionados con los derechos y libertades cívicas, pero espera que estos problemas se enfoquen juntos”.
Georgia y la cuestión del gas
Ambas partes intentan superar las tensiones surgidas tras el conflicto armado en el enclave georgiano de Osetia del Sur, el pasado agosto, y la guerra del gas de hace tres semanas.
“Rusia forma parte de la civilización europea y es nuestro vecino más importante. Somos interdependientes económicamente, por lo que nos interesan unas buenas relaciones“, señaló Barroso. Según sus palabras, Rusia es el tercer socio comercial de Europa, después de EE UU y China.
El presidente de la CE y los comisarios fueron antes recibidos en el Kremlin por Medvédev, en donde la cuestión central de las conversaciones fue cómo evitar que se repita una crisis energética.