Desde un permiso de trabajo temporal para campesinos hasta una residencia permanente para los que carecen de antecedentes criminales y pagan impuestos, las propuestas se pasearon los pasillos del Congreso y luego regresaron a los escritorios de quienes las patrocinaron.
Frustrante sentimiento hispano
El controvertido plan de Bush
La primera oferta de cambiar el sistema inmigratorio estadounidense lo hizo el Presidente George W. Bush el 7 de enero en la Casa Blanca. El mandatario anunció la creación de permisos temporales de permanencia y empleo para beneficiar a unos 3 millones de campesinos, la mayoría mexicanos.
“Esta es una nación que valora la inmigración y que depende de ésta; por eso debemos tener leyes que funcionen y nos hagan sentir orgullosos”, expresó Bush en su discurso al explicar que el 14 por ciento de la fuerza laboral en Estados Unidos era de origen extranjero.
Tres semanas después, el gobierno de México manifestó “preocupaciones” por la propuesta y reiteró que la iniciativa debe incluir un “camino” hacia la residencia y la ciudadanía.
Si bien el plan causó expectación, en febrero las criticas rondaron por todos lados debido a que la propuesta sólo incluye un permiso de estadía y de trabajo temporal hasta por un máximo de seis años, al término del cual el extranjero deberá salir del país.
En agosto el presidente Bush dijo que había pocas esperanzas de que su plan propuesto el 7 de enero fuera aprobado por el Congreso, y una Comisión de la Cámara de Representantes anunció que la organización Al Qaeda usó coyotes para introducir terroristas a Estados Unidos, pero no aportó pruebas.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR