El Gobierno de Estados Unidos no ha tomado aún una decisión formal sobre si autorizará la venta por parte de España a Venezuela de aviones militares con tecnología militar estadounidenses, según el embajador norteamericano en Madrid, Eduardo Aguirre, que insistió, sin embargo, en la “preocupación” que suscita en Washington el contrato de venta pactado por Zapatero, y Hugo Chávez.
Eduardo Aguirre: el diálogo con Cuba mientras este Castro es inutil
En una entrevista concedida a Europa Press, el embajador admitió que aunque España y Estados Unidos tienen intereses convergentes en Latinoamérica, “la estrategia quizá en algunos casos no sea común”. Eso sí, agregó que en los cuatro meses que él lleva en España las relaciones entre los dos países “han avanzado y progresado de una forma favorable y positiva”. Así, respecto a Irak –el primer distanciamiento entre Madrid y Washington estuvo motivado por la retirada de tropas decidida por Zapatero–, Aguirre fue tajante: “España está haciendo lo apropiado en este momento”, manifestó.
En el caso de Venezuela, el embajador insistió en que los responsables estadounidenses están “preocupados por las palabras y las acciones del Gobierno del presidente Chávez en cuanto a la posible desestabilización” de Latinoamérica, teniendo en cuenta que “Chávez ha dicho en numerosas ocasiones el interés de exportar lo que él considera un revolución bolivariana”. “También el pobre Simón Bolívar debe estar dando vueltas en su tumba por lo mal que están utilizando su nombre”, apostilló.
Por ello, en referencia al acuerdo alcanzado con España para vender a Venezuela 12 aviones de transporte militar y varias patrulleras, expresó su “preocupación” por la posibilidad de que se dé a Chávez “elementos que sean plataformas aéreas o plataformas navales”, algo que “puede contribuir a la desestabilización de ese sector”. “Ojalá esté equivocado”, añadió Aguirre.
Los aviones en cuestión incluyen entre un 50 y un 60% de tecnología estadounidense, de modo que Washington tiene que dar su visto bueno a la venta, pero el diplomático dijo que no se ha tomado aún una decisión sobre “permitir o no el uso de la tecnología vendida a España” que requiere su “consentimiento para que se pueda vender a terceros países”.
El diálogo con Cuba mientras este Fidel Castro es inutil
Aguirre se mostró crítico también con la nueva política de “diálogo crítico” de la UE hacia Cuba, impulsada por España, porque “lamentablemente en el caso de Cuba siempre que se esté tratando con el gobierno de Fidel Castro el diálogo es, ni siquiera contraproducente, no produce nada”.
A su juicio, “es más importante insistir en que Cuba debe ser democrática y debe salir del atascadero”. “Debe tener democracia, votación libre, libertad económica para que el cubano pueda verdaderamente sentirse dueño de su isla. La autocracia de Fidel Castro, que lleva ya cuatro décadas y más, es singular en el mundo hoy en día, con la excepción de Corea del Norte”, agregó.
En todo caso, se mostró convencido de que España y Estados Unidos pueden cooperar en Latinoamérica y acercar posiciones en sus distintas estrategias a través del diálogo, que “implica no solamente hablar sino también escuchar”.
En la misma línea, quiso relativizar la polémica causada por la reciente Cumbre Iberoamericana de Salamanca –en la que 22 países condenaron el “bloqueo” económico estadounidense a Cuba y apoyaron la extradición del terrorista anticastrista Luis Posada Carriles–.
En su opinión, la “relevancia” de las cumbres “es relativa”, porque a ellas acuden distintos países, “cada uno con sus intereses”, que son “en vez de amplios, estrechos y cada uno trata de resolver sus intereses”. “Son interesantes pero es más importante trabajar bilateralmente con los países que tratar de entrar en estas cumbres”, argumentó.
Aún no se ha decidido si EEUU estarñá presente en la Cumbre de Barcelona
Por otro lado, el embajador señaló que aún no está decidido si algún representante de la Administración Bush asistirá a la Cumbre Euromediterránea de Barcelona, tal como propuso el pasado abril el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Angel Moratinos, durante su viaje a Washington. La conferencia está coorganizada por los Gobiernos español y británico, pero es Reino Unido quien tiene la presidencia de la UE y por lo tanto le corresponde a él enviar las invitaciones.
Sin embargo, dejó claro que Washington le interesa el Proceso de Barcelona de relaciones euromediterráneos y “ver que ese proceso incrementa sus resultados”, al igual que la iniciativa del Gran Oriente Medio lanzada por Estados Unidos en el G8.
En relación con estos dos proyectos Estados Unidos está estudiando ahora la iniciativa de Alianza de Civilizaciones lanzada por Zapatero. Para Washington, esta Alianza “tiene un mérito” siempre que su función sea “complementar las otras iniciativas”. Si no, el apoyo norteamericano “sería más o menos relativo”.
Aguirre elogió, por otro lado, la participación española en la reconstrucción en Afganistán a Irak donde, a su juicio, “España está haciendo lo apropiado en este momento”, aportando cooperación y formación judicial, policial y política a funcionarios iraquíes. A ello se sumará próximamente el entrenamiento a militares en tareas de desminado, lo que “contribuye a la democratización y a la libertad de Irak”.
“Son cosas absolutamente importantes para el futuro e Irak, y nosotros, como aliados ´con las botas en la tierra´, lo vemos con buenos ojos porque nos permite enfocar nuestros esfuerzos hacia otras cosas”, añadió.
En el caso de Afganistán, Aguirre eludió hablar del rechazo de España –junto a Francia y Alemania– a fusionar la misión antiterrorista Libertad Duradera liderada por Estados Unidos, con la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) comandada por la OTAN. “No vemos necesidad de convencer a España de nada en Afganistán. Todos estamos trabajando dentro de lo que es la OTAN, cada país participa y contribuye con sus fuerzas y sus esfuerzos para que Afganistán pueda continuar el camino a la democracia”, concluyó.