El presidente de Irán prometió utilizar el petróleo para financiar al grupo terrorista
Este miércoles el ministro de Exteriores de Egipto, Ahmed Abul Gheit, se ha entrevistado –por separado- con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, y con su homóloga israelí, Tsipi Livni, en El Cairo.
Egipto está negociando con palestinos e israelíes para lograr que ambos retomen las conversaciones de paz y vuelvan a la “Hoja de Ruta”, un acuerdo que se vio peligrar más que nunca tras la victoria de Hamás en las elecciones de la semana pasada.
La victoria en los pasados comicios del partido Hamás, considerado una banda terrorista en EEUU y en la UE, ha preocupado a la comunidad internacional y muy especialmente a los países de la región, que ven en este triunfo un motivo de discordia con Israel y origen de una gran desestabilización en la zona.
Irán podría financiar a los palestinos
Egipto ha pedido a Hamás que abandone las armas, pero por otro lado ha recriminado la postura de Israel, que ha bloqueado todo el dinero palestino procedente de los impuestos y las tasas aduaneras.
La UE y EEUU también han amenazado con cortar las ayudas económicas a Palestina si el Gobierno entrante no abandonaba las armas y reconoce la legitimidad del Estado de Israel.
Ante esta situación, Egipto ha reafirmado su tajante oposición a las sanciones financieras hacia la ANP, un gesto político que al final se convertiría en un castigo hacia toda la población civil.
Y es que sin la ayuda internacional, el futuro Gobierno de Hamás está abocado a la bancarrota. De hecho, el ex ministro de Asuntos Civiles de la ANP, Mohamed Dahlán, ya ha afirmado que la ANP afronta serias dificultades para continuar pagando los salarios de sus empleados. Y si la financiación externa se congela, la crisis sería aún mayor.


















